Ella fue Angélica Hernández, la mujer embarazada que perdió la vida tras operativo contra ‘El Mencho’
COMPARTIR
Conmoción en Zapopan por la muerte de Angélica Hernández, mujer embarazada que quedó en medio de un enfrentamiento armado tras un operativo relacionado con ‘El Mencho’ en Jalisco
La violencia registrada en Jalisco tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, dejó una historia que hoy resuena con fuerza entre vecinos y familiares. Angélica María Hernández Ramírez, de 45 años, perdió la vida tras quedar en medio de un enfrentamiento armado en la colonia Altagracia, en Zapopan, la mañana del domingo 22 de febrero. La mujer se encontraba embarazada y había salido momentos antes de misa con sus hijos.
La tragedia ocurrió en un espacio público frecuentado por familias, lo que incrementó el impacto social del caso. La víctima murió junto al bebé que esperaba, dejando a sus hijos en la orfandad y una comunidad marcada por la violencia que irrumpió en un momento cotidiano.
El hecho se registró en el contexto de los disturbios generados tras la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, ocurrida ese mismo día en Tapalpa, lo que provocó enfrentamientos y bloqueos en distintas zonas del estado.
TE PUEDE INTERESAR: La guarida de ‘El Mencho’; ¿un fugitivo o un capo en retiro?
UNA MAÑANA QUE TERMINÓ EN TRAGEDIA
Como cada domingo, Angélica acudió a la misa de las 9:00 de la mañana en la Parroquia de Nuestra Señora de la Altagracia acompañada de sus dos hijos. Después de la ceremonia decidieron quedarse en el parque ubicado frente al templo, mientras los menores jugaban en el área recreativa.
La mujer se sentó en una banca para observarlos, en un entorno que parecía seguro debido a la cercanía de oficinas municipales y una base de la policía local. Sin embargo, alrededor de las 10:00 de la mañana un convoy de civiles armados llegó al lugar y abrió fuego contra elementos de seguridad, desatando el pánico.
“Dicen que estaba haciendo ejercicio, pero no, estaba ahí sentada... salió de misa y se sentó en lo que sus niños estaban jugando”, relató una vecina que presenció las consecuencias del ataque. Angélica no tuvo oportunidad de resguardarse y fue alcanzada por las balas en medio del fuego cruzado.
EL DOLOR DE UNA COMUNIDAD MARCADA POR LA VIOLENCIA
A dos días del ataque, el sitio permanecía con rastros visibles de lo ocurrido. Sobre el concreto quedaron manchas de sangre y una veladora colocada por familiares en memoria de la víctima, mientras patrullas cercanas aún mostraban impactos de bala en sus cristales.
Otra habitante de la zona explicó que al inicio circularon versiones incorrectas sobre lo sucedido. “Corrigieron y dijeron que no era cierto... venía saliendo de misa de nueve y fue a las 10 que pasó esto”, señaló, subrayando que Angélica simplemente estaba en un espacio de convivencia familiar.
Los restos de la mujer fueron velados en un recinto funerario de la colonia Americana, en Guadalajara. La familia pidió privacidad para despedirse, mientras vecinos insistieron en que el caso no debe convertirse en una cifra más dentro de las estadísticas de violencia.
EL CONTEXTO DE LOS HECHOS Y DATOS RELEVANTES
La muerte de Angélica Hernández ocurrió en una jornada marcada por operativos y enfrentamientos relacionados con grupos del crimen organizado, lo que generó bloqueos, persecuciones y tiroteos en distintos municipios de Jalisco.
Especialistas en seguridad coinciden en que los eventos violentos en zonas urbanas incrementan el riesgo para la población civil, especialmente cuando ocurren en espacios públicos concurridos como parques o templos.
DATOS CURIOSOS SOBRE EL IMPACTO SOCIAL DE ESTOS HECHOS
· Las víctimas colaterales suelen generar mayor indignación pública que los enfrentamientos directos.
· Los espacios comunitarios afectados por violencia pueden tardar meses en recuperar la percepción de seguridad.
· Las historias personales humanizan cifras que normalmente se perciben solo como estadísticas.
TE PUEDE INTERESAR: Afirman expertos que crecerá ola de violencia derivada de la muerte de ‘El Mencho’
Hoy, la banca donde Angélica se sentó por última vez permanece como un símbolo silencioso de una tragedia que interrumpió una rutina familiar y dejó una exigencia de justicia y paz en la comunidad.