Fracking en Coahuila costaría 3 mil mdd al año tras freno en el sur
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Avalar el fracking en la cuenca Sabinas y excluir a Tampico-Misantla obligará a subsidiar la producción de gas con 3 mil mdd anuales, según analistas
El comité técnico y científico que analiza la factibilidad del uso del fracking recomendó prohibir cualquier actividad en la región Tampico-Misantla, la cual tiene mayor viabilidad económica para extraer gas natural, lo que obligaría a subsidiar la producción en las regiones avaladas, aseguraron analistas.
El comité avaló actividades de fracking en las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos con restricciones de agua y mayor vigilancia, mientras que excluyó de cualquier actividad a Tampico-Misantla.
Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, dijo en entrevista que la decisión de excluir a esta región, que comprende Tamaulipas, San Luis Potosí, Puebla, Hidalgo y Veracruz, se debió a la presión de grupos antifracking y no a cuestiones técnicas ni económicas.
Esta cuenca es abundante en petróleo, agregado, por lo que la comercialización de este recurso daría la viabilidad económica necesaria para financiar la extracción de gas natural.
“Con una producción masiva de 3 millones de barriles de petróleo, el costo de extracción del gas sería de 75 centavos de dólar por millón de BTU unidad térmica británica)” .
“En tanto, en Burgos y Sabinas-Burro-Picachos los costos son de hasta siete dólares, pero como no hay crudo en la región, la producción se tendría que subsidiar con más de 7 millones de dólares diarios, es decir, casi 3 mil millones al año” , expresó.
Además, Tampico-Misantla tiene una cuenca hídrica con superávit que podría utilizarse para fracking, mientras que Sabinas-Burro-Picachos padece de un estrés hídrico grave.
Rodrigo Rosas, analista senior de investigación en Wood Mackenzie, expuso a su vez que desde las rondas petroleras del gobierno de Enrique Peña se conoce la complicación financiera en las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, ante el alto costo de producción y el bajo precio del gas que se importa de Estados Unidos.
“Tiene que haber un contrato para no convencional que sea atractivo para el país y el operador, si no será muy difícil traer empresas de Estados Unidos, pues no van a venir si estarán perdiendo dinero” , expuso.
Javier Estrada, director de Analítica Energética, expresó que la exclusión de Tampico-Misantla estuvo ligada a decisiones políticas más que técnicas, pues en la región ha habido una fuerte oposición al fracking.
Añadió que falta establecer un marco legal que explique la viabilidad económica de los proyectos.