Sheinbaum publica nuevo Reglamento de la Presidencia en el DOF; desaparece la figura de la vocería presidencial
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El Gobierno publicó el nuevo Reglamento de la Oficina de la Presidencia, elimina la vocería presidencial y redefine funciones clave
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo publicó este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el nuevo Reglamento de la Oficina de la Presidencia de la República, mediante el cual redefine la estructura y las atribuciones de las áreas encargadas de apoyar directamente a la titular del Poder Ejecutivo Federal.
Entre los principales cambios del nuevo ordenamiento destaca la desaparición de la figura de la vocería presidencial dentro de la estructura administrativa, así como el fortalecimiento de las funciones de la Oficina de la Presidencia, la Secretaría Particular y la Coordinación General de Comunicación Social.
El reglamento entró en vigor tras su publicación en el DOF y establece con mayor precisión las responsabilidades de cada una de estas áreas, con el propósito de fortalecer la coordinación institucional y la ejecución de los proyectos estratégicos del Gobierno federal.
OFICINA DE LA PRESIDENCIA CONCENTRARÁ EL SEGUIMIENTO DE PROYECTOS PRIORITARIOS
De acuerdo con el nuevo reglamento, la Oficina de la Presidencia, encabezada por Lázaro Cárdenas Batel, tendrá entre sus principales funciones apoyar la instrumentación de los proyectos prioritarios impulsados por la administración federal.
El documento establece que esta oficina aportará elementos a la presidenta para el desarrollo de sus funciones, además de dar seguimiento permanente a las políticas públicas y realizar su evaluación periódica, sin afectar las atribuciones que corresponden a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.
Asimismo, el reglamento señala que la Oficina de la Presidencia fortalecerá los mecanismos de coordinación entre las distintas dependencias federales para contribuir a una ejecución más eficiente de los programas gubernamentales.
SECRETARÍA PARTICULAR AMPLÍA SUS RESPONSABILIDADES
El nuevo ordenamiento también define las atribuciones de la Secretaría Particular, encabezada por Carlos Augusto Morales, la cual tendrá a su cargo el diseño de la agenda y del calendario de actividades de la presidenta, además de coordinar las tareas logísticas, operativas y de apoyo necesarias para el desarrollo de sus actividades públicas y privadas.
Entre sus nuevas responsabilidades se encuentra la elaboración de estrategias de prevención y protección para garantizar la integridad de Claudia Sheinbaum, en coordinación con las autoridades de seguridad, protección civil y servicios médicos.
También podrá definir y supervisar rutas preferentes o alternas para el cumplimiento de la agenda presidencial, así como auxiliar a la mandataria en su relación institucional con dependencias federales y con organismos de los sectores público, privado y social.
Además, continuará con el seguimiento de las peticiones ciudadanas dirigidas a la Presidencia para canalizarlas a las instancias competentes.
DESAPARECE LA FIGURA DE LA VOCERÍA PRESIDENCIAL
Uno de los cambios contemplados en el nuevo reglamento es que la estructura administrativa de la Oficina de la Presidencia ya no incluye la figura de la vocería presidencial.
Aunque la Coordinación General de Comunicación Social permanece como el área responsable de la comunicación institucional, el documento ya no prevé un cargo específico de vocero o vocera de la Presidencia, como ocurrió durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Con esta modificación, las tareas relacionadas con la difusión de las acciones del Gobierno federal y la relación con los medios de comunicación quedan concentradas en la Coordinación General de Comunicación Social.
REORGANIZACIÓN NO IMPLICARÁ RECURSOS ADICIONALES
El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación establece que la aplicación del nuevo Reglamento de la Oficina de la Presidencia no generará recursos adicionales para el Gobierno federal.
En ese sentido, precisa que la reorganización administrativa deberá llevarse a cabo con el presupuesto ya autorizado en el Presupuesto de Egresos de la Federación correspondiente al presente ejercicio fiscal, sin incrementos en el gasto público.