'Meme' fue un hijo bueno y muy alegre
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Su mamá está segura de que Manuel dejó un legado para todas las personas que sufren de sobrepeso
Monterrey, Nuevo León.- La obesidad que sufrió desde sus primeros años de juventud, no fue un impedimento para que Manuel Uribe fuera una persona alegre y hasta estuviera planeando su próximo cumpleaños, con una carne asada.
Otilia Garza Alanís, madre del hombre, que en su momento fue considerado el más obeso del mundo, externó su tristeza para el fallecimiento de su vástago, pero también compartió que Manuel estaba lleno de planes.
El siempre pensaba en voy a hacer esto, lo otro, hace poco lo entrevistaron y dijo que iba a hacer una fiesta ahora que cumpliera el 11 de junio. Siempre pensaba en qué voy a hacer más adelante. El no pensaba que se fuera a ir y decía que iba a durar ochenta y tantos años, reveló la mujer.
Manuel Uribe, nació en 1965 y fue considerado el hombre más gordo del mundo porque llegó a pesar 597 kilos.
Su mamá, está segura de que Manuel dejó un legado para todas las personas que sufren de sobrepeso.
Que sigan adelante, ojalá que pudieran ser positivos como mi hijo, porque él era muy positivo a todo le sacaba provecho, afirmó.
Inclusive su obesidad no le impidió casarse, en el 2008 unió su vida con Claudia Solís. Actualmente, la pareja tenía tres años y medio de haberse divorciado.
Los últimos días de su vida, Uribe los pasó internado en el Hospital Universitario en donde lo atendieron de problemas de arritmia, el riñón y el hígado.
Fue a dar al hospital, iba muy débil y ya empezó a fallarle el corazón, también los riñones, reveló su mamá.
Al nicolaíta le sobreviven su progenitora y un hermano de nombre Jorge Luis.
Garza Alanís comentó que Meme fue un hijo bueno y muy alegre.
Muy alegre, que los problemas, él los sabía tratar, osea era alegre y positivo, haga de cuenta que no estaba enfermó, contó.
Añadió que ella siempre lo apoyó, incluso, lo bañaba y limpiaba hasta que ya no puedo hacerlo por problemas con su columna vertebral.
De una de las últimas conversaciones con su hijo, Otilia, recordó que Manuel quería celebrar su cumpleaños con una carne asada.
Le gustaba hacer carne asada aquí para que oliera todas las casas para que supieran que estaba haciendo carne asada porque sí había sido carne asada Dios olía el aroma, evocó.