Los Zetas viven entre desintegración y constante renovación
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Los Zetas parecen un cártel con menos protagonismo, pero expertos no lo dan por muerto
México, DF. Pese a que las matanzas de inmigrantes, decapitaciones, operativos hechos con precisión militar perdieron espacio en las primeras planas de los periódicos, la vigencia de los Zetas divide opiniones. En Estados Unidos miran al cártel como una organización criminal en declive. En México, lo describen como un grupo delictivo con amplias redes políticas y económicas, en constante renovación.
Tras la muerte del Z-9 en un tiroteo de Reynosa, Tamaulipas, las versiones sobre el futuro del cártel se han dividido. Según el periodista estadounidense Malcom Beith, los Zetas se convirtieron en una "operación dispar y desordenada, resuelta a la violencia y dispuesta a entrar en cualquier actividad ilícita que le reporte ganancias, pero cada vez más desorganizada".
En complemento, el analista Michael Lohmuller indica que el núcleo inicial de militares del cártel se fue diluyendo y su "pérdida de liderazgo ha contribuido a la fragmentación del grupo en facciones aisladas, arraigadas a un territorio", creando un vacío de poder en el norte de México.
Sin embargo, la consultora de seguridad Stratfor Global Intelligence detalló que desde la llegada de Miguel Ángel Treviño al mando, pese que ahora esté encarcelado desde 2013, se notó un cambio en la organización, con menos acciones, un menor perfil público y en la prensa, con la esperanza de reducir la presión del gobierno sobre ellos.
Para el especialista en temas de seguridad y periodista mexicano, Diego Osorno, tampoco se puede hablar de una desintegración, no se trata de una familia o de un grupo de familias como el Cartel de Sinaloa. Opera con células, parecido a como lo hacen las Farc en Colombia. Tienen un liderazgo, una base contable y una estructura de franquicias".
Osorno enfatiza que la captura o muerte de un líder no afecta a la organización, ya que hay complicidades en los gobiernos estatales y municipales que mantienen su vigencia, mientras las redes políticas y económicas que los crearon sigan operando, lo que nosotros llamamos Zetas va a estarse mutando. Estamos en el Z42 y podemos llegar hasta Z infinito".
(Información de BBC)