Monterrey celebró a lo grande la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII

Nacional
/ 27 abril 2014

Celebran misa por su Canonización en el Lecho del Río Santa Catrina. La ceremonia religiosa congregó a más de 25 mil personas.

Monterrey, Nuevo León.- Las dos visitas que Juan Pablo II realizó a Monterrey así como el mensaje fraterno de paz, misericordia y trabajo que promovieron él y Juan XXIII, fueron el eje central de la misa que se realizó por su Canonización en el Lecho del Río Santa Catrina.

El Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López encabezó la ceremonia religiosa, que congregó a más de 25 mil personas.

La homilía estuvo muy concurrida, a pesar de las altas temperaturas que se hicieron sentir en la ciudad. A las 17:00 horas, que comenzó la celebración religiosa, el termómetro marcaba 40 grados centígrados.

Venimos a decirle gracias a Dios, al Papa Juan Pablo II por habernos visitado dos veces en esta ciudad, dijo al inicio Cabrera López.

Luego indicó que la historia de los dos Papas se podía resumir en tres grandes temas que son muy importantes para la fe.

Primero el saludo de paz. Cristo saluda a sus apóstoles diciéndoles la paz esté con ustedes. Luego hablaré de misericordia y luego hablaré del trabajo, tema abordado en éste lugar, las dos veces que estuvo aquí el Papa Juan Pablo II, adelantó.

Recordó cuantos millones de personas saludaron al Papa Peregrino tanto autoridades como indígenas, enfermos, de distinto color de piel y lengua.

A todos les dijo el saludo de Cristo: la paz esté contigo, recordó.

Manifestó que por su parte, el Papa Juan XXIII fue el que invitó a las naciones y los pueblos a desear los bienes más importantes para la humanidad: el bien de la verdad, el bien de la unidad y el de la paz.

Yo les digo a ustedes en las parroquias, el ABC del pastoral, el ABC de la comunidad es una sonrisa y un saludo, externó.

Evocó que el Papa Juan Pablo II en la Encíclica Dios Rico en Misericordia decía que la misericordia don de Dios mostrado en Cristo se convierte para la iglesia en su propia tarea, en su propia misión.

Si de un modo tuviéramos que definir nuestra misión en el mundo sería; dice el Papa, profesar, proclamar y vivir la misericordia, expresó.

Por último, recordó las dos visitas que Juan Pablo II realizó a la ciudad y comentó que hizo referencia al trabajo.

También en este lugar, en las visitas que nos hizo el Santo Padre, desde el Puente y allá donde está la Virgen de Guadalupe hizo un llamado a toda esta sociedad regiomontana: apreciar el trabajo, expuso

Sostuvo que el Papa reconoció el trabajo como virtud de la sociedad regiomontana.

Eso que el Papa señaló como una virtud del pueblo tiene que conservarse tenemos que ser un pueblo que trabaja, un pueblo dinámico y emprendedor, un pueblo que sabe pensar en los demás, manifestó.

Apuntó que los regiomontanos son un pueblo que sabe agradecer.

Esta tierra fue bendecida, este pueblo fue animado a lo trascendente, fue llevado al Cielo, ya desde ahora en el corazón del Papa Juan Pablo II, destacó.

La misa fue seguida por cuatro pantallas, dos en el altar y dos más sobre la avenida Morones Prieto.

Periodista con 35 de experiencia en medios de comunicación impresos y electrónicos. Egresada de la Facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Corresponsal de Vanguardia en Monterrey desde la década de los noventas. Corresponsal de Imagen (periódico Excélsior, Imagen Radio e Imagen TV), de 2011 a la fecha. Corresponsal de la agencia EFE y ex reportera de los periódicos: Publimetro, ABC Monterrey y Diario de Monterrey (hoy Milenio).
Columna: Merodeando

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