Ex agente argentino rechaza encabezar red de trata en Cancún
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Raúl Luis Martins Coggiola niega las acusaciones de su hija, quien lo denunció por poseer cabarets en Argentina y Cancín y por traficar con mujeres
Cancún, QRoo.- El ex agente de la Secretaría de Inteligencia de Argentina o ex SIDE, Raúl Luis Martins Coggiola, negó ser cabeza de una red de trata de personas y explotación sexual en Cancún, donde radica y donde tuvo centros nocturnos como el The One, clausurado luego de un operativo encabezado por el Instituto Nacional de Migración (INM).
En entrevista para el noticiero del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social del estado, "Enfoque Radio", Martins Coggiola rechazó la veracidad de las acusaciones recientes que ha hecho su hija, Lorena Martins, quien lo denunció por poseer cabarets en Argentina y Cancún, donde -denuncia- se traficó con mujeres a quienes se les sometió -presuntamente- a explotación sexual.
Lorena Martins ha ido más allá al asegurar que su padre se ha involucrado con los cárteles del narcotráfico para seguir operando este tipo de centros nocturnos, con ayuda de oficiales de Migración y policías a sueldo.
Ha declarado también que desde los centros nocturnos que su padre posee en Argentina, envía a mujeres a los cabarets que mantiene en Cancún.
Las pruebas de ello las entregó a la Unidad de Fiscal de Atención a los Secuestros Extorsivos (Ufase) de Argentina, según su versión a medios de comunicación internacionales.
"Yo nunca tuve nexos con el narcotráfico, estoy muy lejos de ese tema; siempre fui deportista y estoy lejos de las drogas (...) soy un deportista, mi vida está ligada al deporte", aseveró Raúl Martins, en declaraciones al noticiero radial.
Martins Coggiola atribuyó las acusaciones de su hija a un problema familiar en el que versa una supuesta extorsión por cuatro millones de dólares que, al no acceder a pagar, dieron pie -dijo- al inicio de una campaña de "desprestigio mediático" por parte de Lorena, de quien manifestó "tiene problemas con las drogas".
El ex integrante del Servicio de Inteligencia argentino, cuyo nombre secreto era "José Mangui" -según declaró en la emisión matutina del informativo del gobierno estatal- aceptó que prevalece el juicio mediante el cual combate la orden de expulsión por 15 años, emitida por el Instituto Nacional de Migración (INM), por dedicarse a "actividades no permitidas".
Ese problema legal está vinculado con el cierre de The One, un table dance que operó en la zona turística de Cancún hasta el 2007. La expulsión le impide permanecer en México, pero promovió un recurso de amparo, con suspensión provisional del acto.
El entrevistado cedió la voz a su abogado, Gerardo Solís Barrieto, para explicar jurídicamente el caso.
El litigante acusó al INM de "extralimitarse" al instruir la expulsión de su cliente "con base en supuestos" y comentó que, luego de las modificaciones en materia de Derechos Humanos, que entraron en vigor en junio del 2011, interpusieron un recurso para apelar dicha orden. "Se nos contestó que no es procedente", agregó.
Martins narró que llegóa Cancún en 2002 y "con ciertos socios, empresarios mexicanos" -cuyos nombres no citó- abrió varios table dance en la zona hotelera, entre ellos el Diva's y The One, ambos presuntamente involucrados en el sexoservicio y la trata de personas, lo cual negó.
En 2005 el INM realizó un operativo en The One, lo cual dio lugar a la apertura de una averiguación previa que, si bien fue resuelta en abril del 2010, fue base para la clausura del centro nocturno (enero 2007) y la emisión de la orden de expulsión en su contra, en 2006, detalló.
"En abril del 2010 la PGR (Procuraduría General de la República) archiva la causa por el no ejercicio de la causa penal... esa es la base que usó el Instituto de Migración para expulsarme. Resulta que me expulsan en el 2006, pero la PGR me da la razón a mí, entonces ahí se produce un conflicto jurídico medio extraño en el que nos basamos para hacer todo un alegato jurídico", expresó.
Ahora con 63 años, jubilado del Servicio de Inteligencia y sin dedicarse a ninguna actividad -según dijo al noticiero estatal- vive del alquiler de sus propiedades en Argentina y México, además de lo que recibe por jubilación.
"Yo no trabajo desde el cierre del The One. Tengo propiedades que alquilo. Estoy jubilado en Argentina del Servicio de Inteligencia de mi país, al que serví (...) Estuve en un gobierno democrático, el de Perón, de 1974 y me retiré en 1987.
"Nunca estuve imputado por ningún delito, ni genocidio ni nada; jamás estuve acusado. Si en 25 años no me imputaron ningún delito, es porque evidentemente no estuve en nada raro", afirmó.
Agregó que trajo consigo a su madre, quien hoy apareció en la portada de un diario local, descalificando las acusaciones de Lorena Martins, su nieta, quien ha revivido el caso en que se le involucra como presunto tratante de personas.
Al respecto defendió que no todos los cabarets o centros nocturnos son prostíbulos; asumió que posee una "mirada no hipócrita" sobre "el mundo de la noche" e indicó que posee "una mente bastante progresista".