¿Quién es el esposo de Josefina Vázquez Mota?

Nacional
/ 7 febrero 2012

Sergio Ocampo Muñoz siempre apoya a su esposa, llevan juntos desde que ella tenía 14 años y él, 15.

Solamente una vez le ha dicho a su mujer que no. En 1996, por cuestiones de trabajo, Sergio Ocampo Muñoz se trasladó a vivir a la ciudad de Chihuahua con su esposa Josefina y las tres hijas que procrearon juntos: María José (1987), Celia María (1990) y Montserrat (1994).

La pareja todavía no acababa de desempacar las cosas de la mudanza cuando Vázquez Mota recibió una llamada de parte del diputado panista Carlos Medina Plascencia, quien le pedía viajar al Distrito Federal para conocer a Felipe Calderón Hinojosa -entonces Presidente del Partido Acción Nacional (PAN)- y también, el mismo Medina, le propuso poner su primer pie en el servicio público como diputada en el Congreso.

"A ella le iba muy bien dando sus conferencias así que le dije que no era momento de meterse a la política", así lo dijo Ocampo Muñoz a la conductora Mónica Garza para el programa "Historias Engarzadas", de TV Azteca. Lo que no comentó Sergio es que luego de los asesinatos dos años atrás, en 1994, de los priistas Luis Donaldo Colosio Murrieta y José Francisco Ruiz Massieu su percepción de la política mexicana no la hacía el mejor lugar para que trabajara la mujer con la que ha compartido prácticamente toda su vida.

Y es que Sergio y Josefina -nacida el 20 de enero de 1961- llevan más años de casados que años de su vida en los que no estuvieron juntos, pues ambos se conocieron muy jóvenes, cuando él tenía 15 años y ella 14. Los dos estudiaban en la vocacional Juan de Dios Bátiz Paredes, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y fue ahí, en los pasillos de esa escuela, donde dio inicio su historia de amor, muy a pesar de los padres de Josefina.



La familia de Josefina Vázquez Mota.

En el libro El Gabinetazo de la periodista Katia D'Artigues -publicado en 2002-, Vázquez Mota, entonces Secretaria de Desarrollo Social en el sexenio de Vicente Fox, habló del porqué sus papás no estaban de acuerdo con el noviazgo con Sergio: "Mientras yo era presidenta de la sociedad de alumnos de la vocacional, él jugaba básquetbol, tenía como 10 novias, reprobaba algunas materias.

-¿Y tú eras una de las 10 novias? -preguntó D'Artigues.

-No. yo fui después de las 10. Pero éramos personalidades totalmente contrastantes. A diferencia de mi círculo más cercano donde todos estudiábamos y hacíamos ejercicios de Algebra y de Trigonometría para divertirnos, con él me reía y me parecía que tenía una visión de la vida más simple y que no necesitaba demasiado para estar contento.

En la entrevista con Mónica Garza, Josefina recordó aquella estampa estudiantil en la que las compañeras de la escuela le preguntaron de quién se haría novia. "Yo dije que de todos, menos de Sergio Ocampo, que era el galán del salón". Sin embargo, "la alegría de vivir" de Ocampo fue lo que en muy poco tiempo conquistó a Vázquez Mota: "Él tenía esta capacidad de ayudarme a ver la vida de manera diferente, de manera más sencilla".

A contracorriente, el noviazgo de Josefina y Sergio duró ocho años. El patriarca de los Vázquez Mota no veía en el joven Ocampo a un hombre que le pudiera dar un "buen futuro" a su hija y por ello no aprobaba la relación. "El castigo que mis papás me iban a dar por estar de novia con él era sacarme de la universidad -le dice Josefina a Katia-. De hecho, dejé de verlo cerca de un año o año y medio con tal de que no me sacaran de la escuela". Josefina se tituló como licenciada en Economía por la Universidad Iberoamericana y llegó vestida de blanco frente al altar el 17 de marzo de 1984, para convertirse, a los 23 años, en la señora de Ocampo.

El ya entonces marido de Vázquez Mota de igual forma recién se había titulado, sólo que como ingeniero en informática por la UPIICSA, del IPN. En cuanto se incorporó al mercado laboral incursionó en el área de ventas donde, en distintas empresas, ha trabajado desde el sector de la vivienda hasta el de la industria de alimentos, donde actualmente se desempeña como uno de los directivos en la empresa Maseca, propiedad del empresario Roberto González Barrera.

"Nuestra vida es un Valium" dice Josefina Vázquez Mota, en una entrevista que concedió para Animal Político en abril de 2011, en la que entonces era su oficina de la Cámara de Diputados, donde se desempeñaba como Coordinadora del Partido Acción Nacional. "Sergio es un papá a todo dar, porque cuando yo me vine en el 2000 al Congreso, él se quedó viviendo un año en Chihuahua con nuestras tres hijas y yo iba los fines de semana para reunirme con mi familia. Él se encargaba de todo".

De Sergio, su mujer platica que proviene de una familia que vivía en la colonia Clavería, muy cerca de la vocacional donde ambos estudiaron. También comenta que le gusta hacer deporte, que le gusta viajar por lugares desconocidos de México, que le encanta asar carne y, esto último, se lo atribuye a que parte de su infancia él vivió en Chihuahua. Pero a decir de su esposa, a Sergio lo que más le gusta es ver películas.

En octubre de 2011, Josefina concedió una entrevista a la revista Quién, la cual ocupó la portada de la publicación. Ahí, a pregunta expresa de Nacho Lozano sobre quién llevaba los pantalones de la casa ,Vázquez Mota respondió: "Cada uno manda en cosas diferentes. A mí me encanta mandar en lo básico de la casa: si se compran estos muebles, si se pinta hoy o mañana, que estén las cosas que las niñas necesitan; a Sergio le gusta más tener influencia en la escuela de las niñas y lo que van a hacer, qué decisiones van a tomar, sus horarios; él pone las reglas de los horarios los fines de semana".


Uno de los pasatiempos de Serio Ocampo es ver películas. FOTO: Cuartoscuro


Y es que las tres Ocampo Vázquez ya no son unas niñas. María José, actualmente de 24 años, estudia una maestría en Derecho en la Universidad de Fletcher, en Boston; Celia María, de 21, estudia Medicina y, la más pequeña, Montserrat tiene 17 y estudia la preparatoria. "Para nosotros el domingo es hiper sagrado. Muy de familia. Es muy típico que vayamos a misa a la iglesia de San Ignacio de Loyola y de ahí vamos a comer juntos, entre nosotros nos decimos que somos como una familia muégano moderno".

Ante la pregunta para Animal Político sobre qué tanto se involucra su esposo en su carrera, Josefina dice que "Sergio es muy reservado y respetuoso en mi vida política, por eso nunca se anda metiendo con nadie, ni con mis colaboradores ni nada, va conmigo a algunas giras pero no le gusta estar ahí de protagonista. Me acompaña y eventualmente me da sus puntos de vista".

-Tengo entendido que Sergio, por su trabajo, pasa varios días de la semana en Monterrey ¿cómo se coordinan para que él te pueda acompañar a tus eventos?

Yo le mando todas mis giras programadas y él me va diciendo a cuál me puede acompañar o si se queda con las niñas. Me ayuda mucho al estar con nuestras hijas, pero de pronto me dice que me acompaña y nos vamos juntos.

-¿Qué te dice tu esposo cuando acabas de dar un discurso y él estuvo de espectador?

Se emociona. No es tan efusivo pero me da sus puntos de vista, siempre en una posición de ayudar.

-Para nadie es un secreto que en la política se te considera una mujer guapa ¿Sergio se pone celoso de tus colegas?

Fíjate que no. Era celoso cuando éramos novios pero yo creo que luego se resignó porque yo toda la vida me la paso viajando entonces nos tenemos muchísima confianza. Yo tampoco soy celosa.

-¿Ya habías comentado con tu marido que se te antojaba competir por la candidatura de tu partido a la Presidencia de la República?

Sí, se lo platiqué hace mucho tiempo y también a las niñas. Todos fueron muy generosos conmigo y me apoyaron incondicionalmente en esta nueva etapa. Fue una decisión de familia y eso me da fuerzas para llegar a donde quiero llegar.

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