Mexicanos a favor de prohibir los narcocorridos
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Para 60% se debe prohibir ese género musical porque atenta contra la vida y el respeto a la ley; además, opinan, se abusa de la libertad de expresión
CIUDAD DE MÉXICO.- Se apoya la propuesta de prohibir la difusión de narcocorridos en centros de entretenimiento, tal y como lo propone el gobernador de Sinaloa. La opinión pública mexicana piensa que este género de música promueve simpatía hacia el narcotráfico y favorece actitudes violentas y criminales, tal y como concluye la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior sobre este tema.
En efecto, predomina la oposición a la difusión de narcocorridos (gráfica 1); 64% está de acuerdo o en parte con que se prohíba y sólo 27% se manifiesta contra esa medida. De este modo, se coincide con la propuesta del gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, para prohibirlos en bares, restaurantes y centros sociales de ese estado.
Esta iniciativa local es medianamente conocida por la población nacional (49% de enterados). Quienes saben de la propuesta del mandatario sinaloense creen que busca tanto combatir el narcotráfico como evitar que se promuevan la violencia y actitudes negativas entre los jóvenes.
En general, no gusta que se difunda esta clase de música; 52% cree que los narcocorridos no deben ser tocados ni escuchados en centros nocturnos y antros porque promueven la simpatía hacia los narcotraficantes y su actividad. No obstante, una minoría importante (39%) cree que sí pueden tocarse y escucharse libremente en esos lugares de entretenimiento porque son una expresión popular de la realidad que se debe conocer (gráfica 2).
Se concuerda con la posición del gobernador de Sinaloa al considerar que los narcocorridos tienen consecuencias nocivas para la salud de la juventud; 57% cree que esta música puede orientar negativamente a niños y jóvenes (gráfica 3). Además, se piensa que, en comparación con la información sobre el narcotráfico que se puede obtener de noticieros y programas de televisión, la que se da en los narcocorridos puede influir más en la conducta de los hijos (50%).
En torno a la violación de la libertad de expresión a que puede llevar la prohibición de los narcocorridos, la opinión pública de cualquier manera se inclina por impedir su difusión (60%), ya que se piensa que se está abusando de esa libertad al promover actitudes violentas y el atentar contra la ley. Sólo 32% está contra la prohibición bajo el argumento de la defensa de la libre expresión (gráfica 4).
En consecuencia, se estima justificado que, en las condiciones actuales de inseguridad, los gobernadores consideren esa prohibición, tal y como lo hace el mandatario sinaloense (se justifica/en parte, 62%); sin embargo, pocas esperanzas se depositan en esta medida como factor para contribuir decididamente en el abatimiento del narcotráfico (poco o nada contribuirá, 74%) -dice la gráfica 5.
En general, el narcorrido tiende a ser mal visto y cuenta con pocos adeptos. A diferencia del corrido en general, para 55% el narcocorrido no constituye una expresión genuina de la cultura popular, aunque para 40% sí lo es (gráfica 6); no obstante, existen opiniones divididas sobre su intención.
A 43% le parece que buscan relatar simplemente aspectos de la realidad del país, mientras que 37% considera que fomentan el aprecio por el estilo de vida y los valores de los narcotraficantes. Asimismo, si bien 44% estima que los narcocorridos cuentan lo peligroso que es dedicarse al narco, para 37% estos temas promueven que los traficantes de drogas sean vistos como héroes (gráfica 7).
A la amplia mayoría (78%) no le gusta este género donde se relatan historias de narcotraficantes (gráfica 8), aunque se conocen ampliamente varios de sus temas más representativos como Contrabando y traición (Camelia, la texana) y La reina del sur (ocho de cada diez saben de ellos).