De pesca en el DF: en medio del smog hay peces y cañas

Nacional
/ 11 octubre 2011

    Conoce el lugar donde en plena urbe es posible ver a personas con su caña y equipo para practicar su actividad preferida

    CIUDAD DE MÉXICO.- "¡Ah, chirrión, se me hace muy raro que haya peces ahí!", fue la expresión que soltó Ahmed Cervantes al enterarse que en el Canal Nacional se podía ir a pescar.

    Como profesional en la captura nunca imaginó que en ese lugar, adentrado en la metrópoli capitalina, pudiera llevar a cabo su hobby preferido. Parecía un asunto de locos.

    "Una ocasión que fui a una tienda de pesca un amigo comentó que se iba a ese lugar. Y me dice: `sí, ahí hay peces, voy a ese lugar y si quieren ir, adelante'.

    "Entonces que me doy una escapada para ir a ver, no llevaba caña, y alcancé a ver peces, sí los había. Un día agarré mi caña, me la llevé y estuve pescando", comentó.

    Pensar en encontrar peces en algún cuerpo de agua capitalino que no fuera Xochimilco o Cuemanco era un asunto increíbe; la suciedad, maleza y basura invaden casi todos los que existen en la ciudad y por, ende, resulta complicado creer que haya vida ahí.

    Por eso mismo la extrañeza. "En el DF es el lugar más raro", aceptó. Y como Ahmed, hay otras personas que gustan de ir a ese sitio a practicar su actividad preferida. Al menos cinco en su grupo, pero hay más.

    Otros son los de la organización llamada Club de Patos, la cual está encargada de limpiar y cuidar la zona.

    Sin embargo, sus integrantes tienen la convicción de disminuir el número de carpas del lugar bajo el argumento de que afecta la reproducción y vida de las aves que habitan en el sitio, además de que tienen en mente reintegrar ajolotes al sitio.

    Los pescadores, no obstente, lo único que buscan es pasar un rato ameno, luchar con la fuerza del animal y, si vale la pena, tomarse una foto con él. No lo hacen para consumir ni para llevarlos a casa.

    Prefieren dejar el sitio tal cual lo encontraron e incluso mejor, pues hasta la basura que se llegan a encontrar la sacan para que el camión de los desechos se la lleve.

    "Los amigos que estamos en el club de pesca, en los foros, tratamos de no matar al animal para conservar; muchos tenemos hijos y el día que yo me muera quiero que quede como legado eso, que diga `mira, acá me trajo mi padre a pescar de niño'.

    No sacrificamos a los animales, eso se hace en los lugares de paga, en la que se nos cobra el kilo", aseguró.



    Y los no profesionales

    En los puentes que cruzan el canal, sobre todo en la parte que va de Eje Tres a Río Churubusco, es común encontrar a pequeños con cañas improvisadas pescando.

    Amarran un pedazo de tortilla a un anzuelo, lo arrojan y esperan pacientemente a que caiga su presa. El trabajo resulta ser muchas veces exitoso. Los infantes, que llegan a arriesgar el físico (algunos se suben a los puentes y se asoman desde ahí al fondo del canal), encuentran una diversión rica.

    El llegar a presumirlos a sus hogares o con sus demás amigos es lo que los llena. A veces, hasta los convierten en sus mascotas.

    Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.

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