Detienen a sobrino que plagió y mató a su tío
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El joven de 20 solicitó 300 mil pesos de rescate, tras se detenido fue enviado al Reclusorio Oriente.
Ciudad de México.- Mario Alberto mantuvo a su familia, durante dos meses y medio, en una verdadera pesadilla al matar a su tío, hermano de su mamá, y exigirles en dos ocasiones, el pago de rescate.
Ayer, el joven de 20 fue enviado al Reclusorio Oriente, al descubrirse su crimen, contra su propio tío, al que decía odiar por maltratarlo, al humillarlo constantemente frente a su familia y llamarlo "bastardo", según narró en su declaración.
El pasado 4 de diciembre, Mario Alberto planeó matar a su tío, pero uno de sus amigos le dio la idea de secuestrarlo y pedir un rescate.
Y aunque la víctima, Erick Flores Viera, de 33 años, era desempleado, vivía con sus padres y su única pertenencia valiosa era un Tsurú 1992, su sobrino aceptó plagiarlo.
Ese día, la casa estaba sola, pues el resto de la familia se había ido de vacaciones, Mario Alberto fingió estar dormido aunque en realidad ya esperaba a su víctima, junto con otro sujeto.
Cuando lo tuvieron cerca, lo golpearon con un bat en el abdomen, mientras que su cómplice, un menor de edad, le disparó en dos ocasiones: en el hombro izquierdo y en la cabeza.
Tras ello, los jóvenes junto con otro adolescente llamaron a la pareja sentimental del occiso para indicarle que había sido secuestrado.
Pidieron 300 mil pesos de rescate, y como la familia no es el recursos económicos latos, aceptaron un pago menor.
Una cámara de seguridad del Programa Bicentenario los captó hablando en una caseta telefónica, desde la cual los secuestradores se comunicaban con la familia.
Uno de los delincuentes se hizo pasar por la víctima al pedirse una prueba de vida.
En un deportivo de Iztapalapa, los jóvenes delincuentes recibieron un pago, pero luego la avaricia los hizo pedir más.
En esa ocasión la familia ya había pedido ayuda policial, por lo que las llamadas fueron grabadas.
Se hizo un segundo pago, el 25 de enero, en donde fue detenido uno de los adolescentes, quien luego de tres semanas confesó cómo habían ocurrido los hechos, con la finalidad de tener una sentencia menor.
Entonces se hizo un operativo para desenterrar los restos en un domicilio de la colonia Buenavista, en Iztapalapa.
El fiscal Antisecuestros de la Procuraduría capitalina, Oscar Montes de Oca, dijo que los acusados podría estar vinculados con otro plagio denunciado ante la PGR, pues la voz es muy parecida.