Coahuila se apunta para ayudar
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Cientos de miles claman por apoyo; el país responde
México y el mundo se han volcado en muestras de solidaridad a los damnificados de Tabasco, que ya rebasan el millón de personas, debido a las lluvias e inundaciones de los últimos días.
Sin embargo, todavía cientos de miles carecen de lo más necesario para sobrevivir; agua embotellada, alimentos, pañales y medicinas son algunos de los productos básicos con los que los tabasqueños podrán apenas hacer frente a la catástrofe.
Y es que los miles de toneladas de alimentos, agua y ropa que han llegado a Villahermosa, procedentes hasta de los lugares más distantes, no han sido suficientes para saciar el hambre y la sed de quienes abarrotan los albergues.
En todo el país miles de personas de todos los sectores sociales se han unido en los centros de acopio para entregar la ayuda humanitaria.
"Los gobiernos de otros estados nos están apoyando, están llegando miles de toneladas de despensas", dijo ayer el Gobernador de Tabasco, Andrés Granier, "aquí no hay colores, ni partidos".
Estados como Coahuila y Tamaulipas enviaron, también, brigadas médicas para apoyar en las labores de sanidad y prevención de enfermedades ante posibles epidemias derivadas de las inundaciones, además del tan necesario apoyo psicológico.
Aun así, en los albergues -ya insuficientes en Villahermosa- los rostros de la gente muestran desolación; algunas personas que se encuentran ahí tratan de descansar de la tragedia e intentan dormir o alimentarse, los que pueden hacerlo, ya que la ayuda no ha sido suficiente para cubrir sus necesidades.
Por desgracia, al dolor y desesperación de los tabasqueños se le suma no sólo las condicionas climatológicas que no han mejorado, sino también los actos de rapiña y de saqueo de tiendas y casas abandonadas, aún cuando una de las instrucciones del presidente Felipe Calderón era precisamente proteger el poco patrimonio de los miles y miles de afectados.