"Caníbal" mató a su pareja por negarse a darle un hijo
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Cd.de México.- "Ese día empezaron los reclamos. Ella no me amaba y yo me sentía como objeto sexual. Entonces le apliqué la llave china y vi como ella se desvaneció. Me di cuenta que estaba muerta, la subí a la cama y comencé a pensar qué iba a hacer con su cuerpo".
Este es el relato que José Luis Calva Zepeda, el presunto caníbal de mujeres, hizo a las autoridades acerca de la muerte de Alejandra Galeana Garabito.
El viernes 5 de octubre, Alejandra y José Luis discutieron mucho. Él le había pedido que tuvieran un hijo y ella se negó. "Ella no me amaba, me sentía un objeto sexual".
Por ello, las discusiones se hicieron frecuentes hasta que él la mató asfixiándola.
El cruce de alcohol y drogas lo puso muy mal. Pasaron 24 horas y entró en desesperación.
Con unos cuchillos y un cutter, que se localizaron en el departamento número 17 de la calle de Mosqueta 198, José Luis aprovechó la soledad para intentar suicidarse, cortándose superficialmente las venas de la mano.
Luego llevó el cuerpo de Alejandra al área del baño; en la tina fue donde la descuartizó con dos cuchillos y un cutter. Le cortó la mano y la pierna derecha; a la primera le desprendió la piel.
"Los cortes que hizo primero en la pierna y luego en el brazo, se observan irregulares. Se apreció la ausencia de los huesos y los músculos del antebrazo derecho", determinaron los peritos al analizar las extremidades. La captura
Al paso de las horas el cadáver empezó a descomponerse. Para deshacerse del mismo, frió en un sartén pedazos del antebrazo, con el propósito de darlo a los perros hasta sacarlo del departamento.
Soledad Garabito Fernández, madre de Alejandra tocó a la puerta de José Luis para preguntar por su hija, quien estaba desaparecida desde el 5 de octubre. Él negó haberla visto.
La madrugada del lunes 8 de octubre de nueva cuenta tocaron la puerta. Era la policía, que además de preguntar por Alejandra pidió ingresar al departamento.
Momento que aprovechó José Luis para huir descolgándose por los balcones y ventanas exteriores. (Como lo hizo desde la casa de los padres de Lidia, una de sus novias que hoy sirve de testigo).
Perdió el equilibrio y cayó hacia la calle. Ahí fue capturado. Minutos después la policía halló el cadáver de la última de sus posibles víctimas.
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