Sesión gris, fría y amarga
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La jornada en Xicoténcatl fue gris, fría, amarga: por las cuentas de una riqueza petrolera ya agotada, porque se habló de que la vara de los impuestos y los derechos endureció e irá al alza; y por si algo faltara, la sociedad está de luto por una tragedia de trabajadores de Pemex, en la sonda de Campeche.
Fue la de ayer, en verdad, una mañana de tribulación por causas múltiples, que contrastó con los mitos de la abundancia, la prosperidad y de los impuestos leves, que durante generaciones procreó el país.
Junto a la adversidad del tiempo actual -crispa a los legisladores que buscan soluciones a problemas acumulados-, ayer apareció entre los empleados de la casona de Xicoténcatl, la evocación de líderes parlamentarios de antes que -fueran del PRI, PAN o PRD-, imponían respeto y disciplina dentro de sus grupos. Antaño nadie se iba del salón de sesiones, sin la debida autorización del líder. Ahora.
Como había reuniones de comisiones, a la par del pleno, nadie supo dónde se encontraban sus compañeros de grupo. Para senadores afamados o sin importancia (los hay), fue simple perderse en la casona, sobrepoblada ayer por cabilderos. Y como no avisan dónde se les puede localizar, varios perdieron algún turno en la tribuna.
Esas manías parecen nuevas. Cuentan que el embajador en La Habana, don Gabriel Jiménez Remus (1994-2000), como líder de los senadores del PAN, tenía la mano más que firme. La suya fue una influencia que ni Diego Fernández de Cevallos cultivó, pese a su control político.
-Un día, un senador llegó vestido con ropa informal. Y don Gabriel lo reprendió: "¡Vaya usted a su casa a cambiarse o pida que le traigan un traje!" -comentaron testigos de ese incidente ocurrido hace una década.
-Un jueves regañó a otro senador porque en la sesión del martes anterior se escurrió y se desapareció: "¡Usted se fue como las chachas!", le dijo.
En la actualidad los senadores del PAN, PRI, PRD, PVEM, Convergencia y PT se mandan solos. Se coordinan, se enfrascan en discusiones internas a puerta cerrada, para asumir posiciones en los más variados temas. En grupo revisan impuestos, derechos, la poca rendición de cuentas de la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, y los impactos políticos y militares del Plan México, disfrazado como Iniciativa deMérida.
Muchos senadores le atoran al trabajo colectivo: Encabezados por Gustavo Madero (PAN), Minerva Hernández (PRD), Eduardo Calzada (PRI), integrantes de la comisión de Hacienda se adentraron en el estudio de la Ley de Ingresos del 2008, de frente a los problemas de la sociedad. No les bastó el tiempo y seguirán el lunes.
En otro salón, en reunión de cuatro horas con el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles, senadores de la Comisión de Energía probaron lo amargo del poco petróleo que le queda al país.
Rubén Camarillo (PAN) decía después: "Sólo hay petróleo probado para 9.3 años; se necesita un golpe de timón".
Más tarde, unos 30 reporteros casi aplastaron a Reyes Heroles en un minuto de preguntas sin respuestas sobre las causas del accidente mortal.
Santiago Creel, presidente del Senado, en su momento expresó las condolencias por la muerte de los trabajadores petroleros, en el accidente de la sonda de Campeche. Muertos, donde antaño brotaban las noticias de un futuro próspero que ya se esfumó.
Creel sólo reiteró la solidaridad del Senado con los deudos.