Está el narco con los `chupaductos' de PEMEX
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La implicación de organizaciones del narcotráfico en el robo de combustible es una de las líneas de investigación que sigue la PGR para esclarecer uno de los robos más cuantiosos a Pemex
Declaraciones en poder de fiscales federales revelan cómo operaba la venta ilegal de diesel y que partía desde la empresa Procesadora de Especialidades Industriales, ubicada en Poza Rica, Veracruz, propiedad de Mario Alberto Mejía Aguilar. Esta persona enviaba el combustible a la empresa transportadora Auto Express Especializados Teoloyucan SA de CV (AETSA), la cual lo distribuía a diversas empresas, como Bautech, según el expediente del caso al que tuvo acceso El Universal.
La presunción de las autoridades de que pudiera estar involucrado el crimen organizado en esta red surge luego de que en marzo pasado fue detenido el perredista Miguel Angel Almaraz, quien pagaba protección al cártel del Golfo para presuntamente perpetrar el robo de combustible a Pemex.
Historia
De pronto, cuando habían logrado detener a cinco "chupaductos", un comando con fusiles de asalto AK- 47 comenzó a disparar en su contra. Las ráfagas de metralla contra el personal de Seguridad de Pemex eran constantes.
El escenario era la comunidad San Gotardo, del municipio de Papantla, Veracruz, donde el grupo armado pretendía rescatar a toda costa a las personas que habían sido sorprendidas robando aceite de un ducto.
Los agentes repelieron la agresión y solicitaron el apoyo de la Policía Municipal, Seguridad Pública Estatal y del Ejército Mexicano, quienes lograron retener a los detenidos.
Se trataba de Rafael Hernández Vargas, José Luis Bello, los hermanos Guillermo y Gonzalo Ayala Ríos, Anselmo Ramírez Mendoza y el ex asesor jurídico del penal de Poza Rica e hijo de un magistrado, Marco Antonio Vidal Ramírez.
A los detenidos se les aseguraron dos camionetas -una americana Ford tipo Ranger con placas del estado de Texas y una Ford Lobo-, así como un tracto camión marca Freightliner con remolque con capacidad para 42 mil litros, el cual estaba conectado a uno de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El enfrentamiento ocurrido hace dos años fue una muestra de la capacidad de fuego y de la incursión del crimen organizado, como el narcotráfico, en este ilícito que ubica a Veracruz en la primera posición en el nivel nacional.
Para el investigador del Colegio Veracruz, Jesús López González, no es de extrañar que atrás del redituable negocio del robo de gasolinas, diesel y hasta petróleo crudo en ductos de la paraestatal estén vinculadas bandas de narcotraficantes como "Los Zetas".
"Son más de 5 mil kilómetros de ductos y no los pueden cuidar todos y esta ordeña de combustible creo que es un negocio muy redituable y no me extraña que `Los Zetas' y un montón de organizaciones criminales vean en esto una oportunidad. creo que el terreno está abierto a otras organizaciones", manifestó.
El especialista en temas de seguridad y narcotráfico recordó que desde hace 15 años las grandes organizaciones del narcotráfico han expandido su radio de acción, por un lado el trasiego de droga, secuestro y últimamente las extorsiones y robo de autos.
"Y me imagino que una vez que entras a los negocios ilegales se te abre un abanico de oportunidades y de campos de acción, que siendo una organización tan poderosa como son `Los Zetas' es fácil de entrar", manifestó.
Y es que el negocio es redituable. Pemex ha registrado un quebranto de 694 millones de pesos en sus finanzas por el robo de combustibles entre 2006 y 2008.
En los últimos cuatro años, la entidad se ubica en la primer posición de robo en los 2 mil 470 kilómetros de líneas de conducción que la paraestatal opera en 140 municipios, la mayoría de ellos del centro y sur de Veracruz. Se trata de 58 poliductos, 41 gasoductos, 30 oleoductos y el resto saloductos, etinoductos y amoniaductos.
El Jefe de la Oficina del Programa de Gobierno y Consejería Jurídica, Dionisio Pérez Jácome, explicó que se tomó esa decisión al detectar que en Veracruz se registra 50 por ciento del total de los robos en ductos petroleros.
De acuerdo con informes de Pemex Refinación, durante el 2005 se encontraron 28 tomas clandestinas en ductos en diversos municipios de Veracruz; para el 2006 llegaron a 42 las "ordeñas ilegales". Para el 2008 ya eran 176 tomas clandestinas y cuatro actos vandálicos los registrados en Veracruz.
La red del robo
El problema de robo de combustible se presenta en toda la cadena integrada por seis refinerías, una red de 8 mil 500 kilómetros de ductos distribuidos en territorio nacional; 77 terminales terrestres, 15 marítimas, cerca de 3 mil autotanques y 7 mil 200 estaciones de servicio. Los informes de la propia paraestatal -en poder de El Universal- detallan que el 60 por ciento de las tomas clandestinas se presenta en ductos que transportan petróleo crudo y el porcentaje restante con gasolinas y diesel, la mayoría de ellas en ductos de 30, 12, 20 y 16 pulgadas.
Los sistemas de distribución más afectados por la extracción ilícita de productos es el oleoducto Nuevo Teapa-Poza Rica, el oleoducto Nuevo Teapa-Tula-Salamanca y el oleoducto Nuevo Teapa-Salina Cruz.Así como también el poliducto Minatitlán-México, el poliducto Minatitlán-Salina Cruz, el poliducto Minatitlán-Villahermosa, el poliducto Tierra Blanca-Veracruz y el poliducto Tuxpan-Poza Rica.
Ante esta problemática, Petróleos Mexicanos intensificó sus acciones y puso en marcha el "Programa Integral de Combate al Mercado Ilícito de Combustibles", para enfrentar el robo de hidrocarburos que daña el patrimonio nacional y pone en riesgo la seguridad de las comunidades aledañas a las instalaciones petroleras.