Detectan punto débil para México en el T-MEC

Nacional
/ 4 julio 2021

Basta con la presunción de denegación de derechos para activar el MLRR contra México. Además, la carga de la prueba recae en el país demandado

CDMX.- A un año de la actualización del T-MEC, la economía más poderosa del mundo ya llevó a México ante el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, incluido en el acuerdo comercial.

Presionado ante futuras solicitudes de revisiones obrero-patronales, como es el caso de las plantas de General Motors en Silao, y Tridonex en Matamoros, y una lenta puesta en marcha de la reforma laboral, el gobierno mexicano participa en ese mecanismo con funcionarios improvisados, a diferencia de sus pares estadunidenses.

La carencia de experiencia de la parte mexicana no es asunto menor ante la traducción proteccionista del gobierno de EU en material comercial, mucho menos frente a la promesa de Joe Biden de apoyar incondicionalmente a los sindicatos de su país, a los que se les atribuye “la creación de la clase media estadunidense”.

De hecho, el Anexo 23 del Capítulo Laboral del T-MEC, donde se establece el MRR, fue impulsado por el ala democrática del Congreso estadunidense, integrándolo en el Protocolo Modificatorio negociado a finales de 2019, por el entonces subsecretario para América del Norte de la SRE, Jesús Seade Kuri.

De acuerdo con la “Guía de Acción para México. T-MEC y su mecanismo laboral de respuesta rápida”, elaborado conjuntamente por la STPS, México se comprometió a garantizar que sus trabajadores puedan acceder a una negociación colectiva auténtica, para lo cual es indispensable la existencia de una efectiva democracia sindical y el ejercicio pleno de la libertad de asociación por parte de trabajadores.

Basta con la presunción de denegación de derechos para activar el MLRR contra México. Además, la carga de la prueba recae en el país demandado.

Las sanciones pueden ir desde la imposición de aranceles, hasta el bloqueo a la importación.

CARENCIAS

México también carece en el apartado de la representación del Consejo Laboral del T-MEC. Mientras que Estados Unidos tiene como representante a Thea Lee, subsecretaria adjunta de Asuntos Internacionales del Departamento de Trabajo, y Canadá cuenta con Rakesh Patry, director general de Asuntos Laborales Internacionales e Intergubernamentales, del Ministerio de Empleo y Desarrollo,  México tiene a Alejandro Encinas Nájera, jefe de Unidad Política Laboral y Relaciones Institucionales de la STPS.

Tal como detalla Proceso en su semanario, Encinas, hijo de Alejandro Encinas Rodríguez, carece de tablas que lo acrediten como experto en el área laboral y comercial, para competir con nombres como el de Lee o Patry. Con información de Proceso