2026: APLAUSOS, PERSPECTIVAS Y RIESGOS

Opinión
/ 4 enero 2026

Contra el Derecho Internacional, contra la Carta de la ONU (artículo 2) y sin aprobación de su Consejo de Seguridad, sin autorización del Congreso estadounidense, totalmente ilegal y sin la más mínima diplomacia, Donald Trump ordenó la incursión militar -otra más del imperio- en cuatro entidades de Venezuela para secuestrar al Jefe de Estado Nicolás Maduro, sin alguna prueba de narcoterrorismo -como la inexistencia probada de armas de destrucción masiva en Irak en 2003- y con más de 40 muertos militares y civiles inocentes.

Eso sí, anunció que Estados Unidos administrará al país, el petróleo y otros recursos naturales del hermano país latinoamericano. Aunque la derecha local celebre efusivamente, esto tiene implicaciones preocupantes para México.

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Nuestro país -y Coahuila, especialmente región sureste- está estrechamente ligado a la economía norteamericana, por el intercambio comercial en alrededor de 80%, lo cual, aparte de la geografía, tiene su antecedente en el cambio de modelo económico al inicio de la década de los años ochenta del siglo pasado, ante la expansión progresiva del capital a nivel global desde los años setenta del mismo siglo.

Desde 1994 el Tratado de Libre Comercio provocó dependencia basada en las facilidades de inversión extranjera directa, con reducción de costos de producción, sobre todo salariales, para precios competitivos y más ganancias, una economía orientada al sector externo por más de 36 años.

Aunque se firmaron 13 acuerdos comerciales con otros países y regiones del mundo, los gobiernos federales del PRI y del PAN no impulsaron la diversificación efectiva del comercio con el mundo.

Por lo anterior, en este año 2026 la economía mexicana dependerá en gran medida de la renegociación del T-MEC trilateral o del posible nuevo tratado bilateral con Estados Unidos, en el cual previsiblemente se establecerían nuevas condiciones de inversión extranjera y contención de inversiones de China y otros países asiáticos en nuestro país, con reglas de origen en producción al integrar más componentes regionales, en la multicadena automotriz y en otras industrias, como de muebles y electrodomésticos, entre otras.

Aunque la diversificación comercial sería de largo tiempo, en el corto plazo se observan variables internas que generan resiliencia frente al sector externo: finanzas públicas con déficit manejable y recaudación al alza (5.71 billones de pesos, 7.9% más que en 2024); inflación también en niveles manejables entre 3.5 y 4%; aumento en exportaciones; tipo de cambio en alrededor de 18.30 pesos por dólar; tasa de desocupación en 2.7% (altos niveles en informalidad y subempleo); inversión extranjera directa en 41 mil millones de dólares, 14.5% más que el año anterior; consumo privado sostenido; incremento sostenible del turismo extranjero en más de 80 millones, 14% más que en 2024; impulso inicial de inversión pública en infraestructura, especialmente en el sector de comunicaciones y transportes; entre otras.

En contexto riesgoso de inestabilidad financiera y volatilidad en precios de materias primas, en este año las perspectivas en rangos de variables macro son: inflación entre 3.5 y 4%, tipo de cambio entre 18.50 y 19.50 pesos por dólar, tasa de interés en mínimo de 6.5%, balanza comercial entre -3 y 5%, desempleo entre 2.5 y 3%, déficit en las finanzas públicas en 4.1%, deuda federal como proporción del PIB en 52.3%.

Con la administración neofascista de Trump, no extrañe que en renegociación o nuevo acuerdo comercial se impongan condiciones de inversión estadounidense en la cadena de producción petrolera y de electricidad -con aplausos de la derecha mediática, académica y política-; además, amenaza con incursiones militares para, supuestamente, enfrentar el narcotráfico ¿por qué no se encarcela a mafias distribuidoras de drogas en Estados Unidos? narrativa de mentiras.

La derecha aplaude las fechorías imperiales, pero soberanía y economía de nuestro país están en riesgo. Con la agresión a Venezuela y posibles nuevos ataques, cualquier país latinoamericano con gobierno progresista es vulnerable. Es tiempo de definiciones y la historia juzgará.

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