Escucha consejo para oír bien
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Los remedios de la abuela pueden causar daños audiológicos, por lo que no se debe prestar atención a recetas o métodos de gente sin calificación médica.
Silvia Ojanguren/El Universal
Un dicho médico dice que "los oídos se limpian con los codos"; la frase suena mucho, pero no son muchas las personas que conocen su significado, que no es otro que ante cualquier molestia o señal de que algo anda mal se debe acudir con un especialista médico.
La Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Fesormex) advierte que la mayoría de la gente desconoce el simple hecho de limpiar de manera correcta los oídos. En México, 70% de la población no sabe qué hacer si nota algo raro en los oídos.
Las amenazas ignoradas
Los expertos no tienen duda que limpiar incorrectamente los oídos puede provocar un incómodo taponamiento, infecciones, perforaciones y otro tipo de lesiones. Indican que la mejor manera de limpiarlos es dejar que desarrollen su proceso natural de limpieza. El conducto auditivo cuenta con un sistema natural de limpieza que procura que el cerumen vaya saliendo hacia fuera y se caiga por sí solo. Los otorrinolaringólogos, médicos especialistas en los oídos, recomiendan no usar ningún tipo de objeto, bastoncillos o las irrigaciones de agua o aceite de manera casera. Algunos médicos lo lamentan porque suelen lastimar el oído.
En voz alta
El doctor David Núñez, miembro de Fesormex, comenta: "En general los otorrinolaringólogos no recomendamos que se laven los oídos los pacientes por sí mismos, aunque hay gente que lo hace en la regadera de forma indirecta, es decir, sólo dejando que el agua entre y salga por sí sola". Señala que "el conducto auditivo externo está cubierto de piel, pues es impermeable", pero en general, cuando un paciente acude a consulta para lavado de oídos, se hace con una jeringa especial (250 ml), y se usa agua filtrada o suero calentado a temperatura corporal (36°C).
"Este procedimiento es totalmente sin dolor y solamente lo lleva a cabo el especialista, ya que cualquier maniobra inadecuada puede provocar lesiones en el conducto auditivo o perforación en la membrana timpánica", subraya el experto otorrinolaringólogo.
Aprender a oír
Explica que el canal auditivo que comunica el exterior está formado por folículos pilosos y glándulas productoras de aceite ceroso llamado cerumen, el cual funciona como protección natural, atrapa el polvo, los microorganismos y las partículas extrañas, y evita que penetren en él y lo lesionen. Por ello, no se debe retirar.
David Núñez manifiesta: "Aunque los taponamientos de los oídos son más frecuentes durante el verano porque la cera acumulada absorbe agua y se hincha provocando la formación de un tapón, no se debe tratar de eliminar el tapón con el uso de bastoncillos, irrigación de agua o aceite de manera casera, ya que puede complicar el malestar. Lo mejor es acudir al médico.
Insiste en que laeducación sobre el aseo de los oídos es necesaria desde edad temprana; principalmente desde que el infante comienza a identificar su cuerpo. Los oídos se lavan con los codos, es decir, con nada; ellos por sí solos harán su labor.