Los historiadores
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El Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas celebró su aniversario 36 el pasado jueves 21 de marzo. Impulsado y creado en 1977 por don Oscar Flores Tapia y otros connotados intelectuales coahuilenses, además de la investigación histórica tiene a su cargo el resguardo del Credo Juarista. La primera presidencia del Colegio le fue encomendada al profesor don Federico Berrueto Ramón, quien a partir de ese momento figuraría con el cargo vitalicio de "Guardián Supremo del Credo Juarista". El gobernador Flores Tapia designó asiento del Colegio la casa conocida como Recinto de Juárez, en la esquina de las calles de Juárez y Bravo.
En esa casa vivió don Benito Juárez y su familia durante su estancia en Saltillo en 1864, cuando se vio forzado a abandonar la Ciudad de México por la intervención francesa, y en ella estableció en circunstancias muy difíciles la Presidencia de México, que traía a cuestas. "Aula del civismo mexicano", llamó a la casa de referencia don Federico Berrueto en su contestación al discurso del gobernador Flores Tapia en ocasión de la instalación del Colegio, y se refirió con estas palabras al inmueble restaurado: "La propiedad y el tono de belleza aldeana con que se le vuelve a su original arquitectura, revelan cómo lo que se hace con fervor y con encendido espíritu de mexicanidad; tiene la virtud de sacudir profundamente la emoción, tal es la obra con que Saltillo une las galas que honran su linaje".
En la ceremonia de aniversario, el profesor Arturo Berrueto González, presidente del Colegio, recordó a cada uno de los miembros fallecidos, y señaló a vuelapluma la obra de cada quien. Mencionaré primero, en orden alfabético, a los 15 miembros fundadores. Al profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez, también presidente del Colegio, lo recordó como el maestro inolvidable, fallecido el 30 de septiembre de 2010; de don Florencio Barrera Fuentes mencionó sus obras sobre la Revolución Mexicana, y del profesor don Federico Berrueto Ramón sus cualidades políticas y su amplia obra. Del licenciado Wilfredo Bosch Pardo recordó su origen de exiliado español y su aportación a la historia de Coahuila, y al profesor Carlos Cárdenas Valdés le rindió homenaje como único sobreviviente de los miembros fundadores. Del ingeniero Pablo M. Cuéllar recordó su vocación de historiador y geógrafo; del doctor J. de Jesús Dávila encomió la calidad de sus colecciones y su obra sobre la historia antigua de Saltillo, y del licenciado Gustavo Espinosa Mireles su legado legislativo. Mencionó las investigaciones del ingeniero Pablo González Miller. Del licenciado Federico González Náñez recordó su carrera magisterial, su apodo de "El Nibelungo" y su "Crónica de la Cultura de Coahuila"; del licenciado Javier Guerra Escandón su tesis de que los orígenes de Saltillo residen en Mazapil. Recordó a don Daniel Menchaca, cronista de Monclova, y a don Ismael Ramos González. Mencionó de Sergio Recio Flores "La Novelesca Historia de Alberto del Canto", y del profesor José de la Luz Valdés, aguerrido revolucionario, su profunda vocación historiográfica. También recordó a los dos miembros honorarios fundadores: don Alfonso Reyes y don Israel Cavazos Garza.
De algunos miembros que ya no viven y que a su vez sucedieron a los fundadores, el profesor Berrueto recordó al licenciado Humberto Gómez Villarreal, servidor público de gran valor y sus trabajos en favor de la cultura; la incansable lucha social de don Casiano Campos; las obras "Aquel Torreón" y "Este Torreón" de don Homero del Bosque Villarreal; la obra escrita de don Melchor Sánchez Jiménez y del incansable cronista de Piedras Negras, don Julio Santoscoy Cobo, y encomió la obra de don Oscar Flores Tapia.
Una institución, como el Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, que guarda y divulga su memoria, se honra a sí misma.
edsota@yahoo.com.mx