Su camino por la Diócesis de Saltillo
COMPARTIR
Un saludo a todas las personas de buena voluntad en la causa de canonización de Jesús María Echavarría y Aguirre. Les informamos que estamos en espera del documento que va a ser estudiado por Cardenales y Obispos y cuyo resultado se hará público el 1 de octubre de este año, en Roma, Italia.
¿Qué piensan de Monseñor Echavarría quienes lo conocieron? El Cura Jesús Cortinas Hernández, habla sobre sus años junto a Monseñor y a su vez, de la opinión de otras personas que lo conocieron
Se dice, y es cierto, este principio filosófico: "el bien tiende por su propia naturaleza a difundirse".
La presencia de Monseñor Jesús María Echavarría y Aguirre en las bastas tierras coahuilenses, trajo muchos beneficios, ya que se formó la Diócesis de Saltillo.
Las bases para la evangelización cristiana de sus habitantes eran mínimas y sus medios materiales, muy escasos.
`Caminante no hay camino, se hace camino al andar'
- Su carácter y su manera de ser, confirmada en los 438 testimonios recogidos sobre su persona, señalan que Monseñor Echavarría era de carácter afable: era fácilmente abordable, a todo mundo recibía con educación y modales.
- En casi todos los testimonios hay concenso general sobre su humildad, su alta espiritualidad, su constante preocupación por la formación religiosa, catequística e integral de sus diocesanos. En la dirección de su Diócesis se nota un común denominador: su tesón por la formación religiosa como base de la vida cristianatotal de los fieles.
-El señor Echavarría era admirado por todos y, particularmente, por su vida notablemente ordenada.
"La vida para el trabajo, el descanso para la eternidad'
-Sus escritos, sus cartas a religiosas, sacerdotes, a su familia y a fieles en general, están llenos de sinceridad y convencimiento.
-Particularmente su manera de llevar la parte económica de la Diócesis fue admirable, no se endeudó; sus libros de cuentas los llevaba personalmente en forma clara y concisa, y así también se lo pedía a sus sacerdotes y a los encargados de sus obras materiales.
-El precepto de lo que la Iglesia manda de residir en su Diócesis lo cumplió en forma estricta y sin reticencias, exceptuadas sus ausencias por los destierros; ni siquiera a su tierra natal volvió.
-A pesar de las grandes dificultades para viajar por su Diócesis, sin caminos, sin carreteras, con un tren de norte a sur y otro de oriente a poniente, recorrió varias veces los pueblos principales de Coahuila.
-Las personas de mucha edad, que residen ahora en diferentes partes del país, han dado testimonios hermosos, en los que abundan expresiones sinceras sobre la fama de Monseñor Echavarría. Todos los recuerdan con mucho cariño y tienen para él, pensamientos muy agradables por su manera tan especial de convivir con todos los que lo trataron.
-Mucha gente fue testigo del cuidado esmerado que tenía de su salud. Se puede decir que lo hacía para servir mejor. Y aún cuando no faltó quien lo criticara por esta particularidad, no se puede negar que logró cierta estabilidad de salud para servir mejor.
-A edad muy avanzada (después de los 75 años) hacía frecuentes visitas pastorales: porque en el año 1935, Coahuila tenía muy pocos caminos transitables, y el ferrocarril, prácticamente era el mismo como continúa siendo ahora; sin embargo por esos años, él hacía sus visitas pastorales con mucha frecuencia.
-Ejemplar fue la entrega de su gobierno a su sucesor Luis Guízar Barragán que fue nombrado Administrador Apostólico, porque el Monseñor Echavarría ya había cumplido los 80 años de edad.
-Dejar su puesto fue un acto ejemplar, después de casi cincuenta años de estar al frente de la Diósesis, acostumbrado a un mando rígido como se acostumbraba entonces, estricto y por demás, ordenado, no es fácil dejar esas costumbres y entrar a una etapa de la vida prácticamente sin hacer nada, sujeto a las disposiciones de otra persona.
-Para atender a sus necesidades económicas personales, tuvo que sufrir el estar atenido a lo que otros espontáneamente pudieran darle.
-En todo lo anterior, no se le vio a Monseñor Echavarría ningún acto de impaciencia o queja. Siguió viviendo en forma natural preparando su salida de este mundo al cielo.
-Mucha gente se dio cuenta de estos pormenores de los últimos días del señor Echavarría y lo han comentado en forma muy edificante.
-Todos sus escritos respiran una muy alta espiritualidad. Fácilmente recordaba máximas que aplicaba con muy buen tino para dar consejos.
Precisamente esa alta espiritualidad y su manera de ser humilde y sencilla, fueron los atributos que más lo distinguieron en su vida; bases muy fuertes de su apostolado, que si no fue muy aparatoso, ciertamente tuvo los lazos inconmovibles de la humanidad, la caridad, la oración, la mansedumbre, la constancia y la humildad, virtudes que lo llevaron a la santidad.
Monseñor Jesús María Echavarría