Mirador

Opinión
/ 18 julio 2013

El higo es inquietante fruto.

Bíblico y lúbrico, evoca al mismo tiempo visiones de Tierra Santa y de cosas que algunos dirían no muy santas.

Hay en mi mesa un canastillo de higos. Su piel es negra, su carne purpurina. Tienen forma de grupa de mujer.

¡Ah, estos higos evangélicos y eróticos!

Se necesita el don de la inocencia para que al comerlos no te traicione el mal pensado pensamiento.

Yo, triste de mí, carezco de ese don.

Por eso, alegre, estoy comiendo ahora estos higos. Y pensando, feliz, en mis felicidades.

¡Hasta mañana!...

Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM