Así es veo doramas 2

Opinión
/ 9 diciembre 2014

Les voy a contar, en resumidas palabras, de qué trata un dorama.

Una joven pobre, pero buena y nada dejada, conoce a un engreído e intransigente joven rico que acaba de llegar de Estados Unidos. Se conocen por accidente y se quedan con una impresión terrible el uno del otro. 

Por desgracia, nuestra protagonista vuelve a toparse con el ricachón arrogante y éste comienza a enamorarse de ella. Hay dificultades cuando surgen sentimientos mutuos, pues la familia de él nunca podría aceptarla. Pero al final sortean los obstáculos y viven felices para siempre.

¿Se parece a una telenovela mexicana? ¡Claro! En términos generales, aunque los doramas poseen su propio lenguaje y es diferente al de estas latitudes. Y es que durante la historia, al menos, tienen que suceder mínimo ocho de estas situaciones:

1.- La protagonista, que suele entrarle bonito al soju y a la cheve, se pone jarra y vomita encima del joven ricachón.

2.- Alguno de los personajes principales canta en un karaoke.

3.- Todos comen y beben mucho, todo el tiempo. Ah, pero eso sí… no aumentan ni un gramo.

4.- Hay una madre fría y obstinada que siempre estará en contra de la relación.

5.- El protagonista lleva cargada a su amada en la espalda (y algunas veces ella lo lleva a él. No me pregunten el porqué de este cliché ridículo... ¿En serio, en Corea sucede esto?).

6.- Hay sólo dos o tres besos entre los protagonistas durante la historia. Besar significa mucho.

7.- Y uno de esos besos es un beso sorpresa, por lo que la persona desconcertada se queda petrificada, con los brazos caídos y los ojos muy abiertos. (Un beso horrible, por cierto)

8.- El protagonista suele ponerse celoso, celosísimo.

9.- Alguno de los enamorados está a punto de ahogarse y el otro le salva la vida (ajá, todos son buenísimos para los primeros auxilios).

10.- El protagonista, entre molesto y según esto galante, toma a la joven del brazo con fuerza (como para demandarlo por violencia) y se la lleva casi arrastrando.

11.- Así o más cliché: Alguien pierde la memoria. 

12.- El protagonista besa en la frente a su amada cuando está dormida (y ella nunca se despierta).

13.- Casi al final, la pareja suele separarse de uno a cuatro años antes de vivir feliz para siempre.

Estos clichés se repiten y repiten hasta el infinito. ¿Por qué deben ser tan predecibles estas historias? Aunque son entretenidas, algunas rayan en la ridiculez o en la incoherencia… y para colmo, son repetitivas hasta el hartazgo. 

Éste es el gran defecto de los doramas, más para los televidentes que estamos en constante búsqueda de historias arriesgadas y diferentes. 

La buena noticia es que, también dentro de la televisión asiática, existen tramas propositivas que se escapan de lo programado, de la fórmula que la industria sigue repitiendo porque funciona y vende.

Les hablaré de los doramas que más me han gustado la próxima semana. Mi Twitter: @CalladitaR




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