Así es veo doramas 2
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Les voy a contar, en resumidas palabras, de qué trata un dorama.
Una joven pobre, pero buena y nada dejada, conoce a un engreído e intransigente joven rico que acaba de llegar de Estados Unidos. Se conocen por accidente y se quedan con una impresión terrible el uno del otro.
Por desgracia, nuestra protagonista vuelve a toparse con el ricachón arrogante y éste comienza a enamorarse de ella. Hay dificultades cuando surgen sentimientos mutuos, pues la familia de él nunca podría aceptarla. Pero al final sortean los obstáculos y viven felices para siempre.
¿Se parece a una telenovela mexicana? ¡Claro! En términos generales, aunque los doramas poseen su propio lenguaje y es diferente al de estas latitudes. Y es que durante la historia, al menos, tienen que suceder mínimo ocho de estas situaciones:
1.- La protagonista, que suele entrarle bonito al soju y a la cheve, se pone jarra y vomita encima del joven ricachón.
2.- Alguno de los personajes principales canta en un karaoke.
3.- Todos comen y beben mucho, todo el tiempo. Ah, pero eso sí… no aumentan ni un gramo.
4.- Hay una madre fría y obstinada que siempre estará en contra de la relación.
5.- El protagonista lleva cargada a su amada en la espalda (y algunas veces ella lo lleva a él. No me pregunten el porqué de este cliché ridículo... ¿En serio, en Corea sucede esto?).
6.- Hay sólo dos o tres besos entre los protagonistas durante la historia. Besar significa mucho.
7.- Y uno de esos besos es un beso sorpresa, por lo que la persona desconcertada se queda petrificada, con los brazos caídos y los ojos muy abiertos. (Un beso horrible, por cierto)
8.- El protagonista suele ponerse celoso, celosísimo.
9.- Alguno de los enamorados está a punto de ahogarse y el otro le salva la vida (ajá, todos son buenísimos para los primeros auxilios).
10.- El protagonista, entre molesto y según esto galante, toma a la joven del brazo con fuerza (como para demandarlo por violencia) y se la lleva casi arrastrando.
11.- Así o más cliché: Alguien pierde la memoria.
12.- El protagonista besa en la frente a su amada cuando está dormida (y ella nunca se despierta).
13.- Casi al final, la pareja suele separarse de uno a cuatro años antes de vivir feliz para siempre.
Estos clichés se repiten y repiten hasta el infinito. ¿Por qué deben ser tan predecibles estas historias? Aunque son entretenidas, algunas rayan en la ridiculez o en la incoherencia… y para colmo, son repetitivas hasta el hartazgo.
Éste es el gran defecto de los doramas, más para los televidentes que estamos en constante búsqueda de historias arriesgadas y diferentes.
La buena noticia es que, también dentro de la televisión asiática, existen tramas propositivas que se escapan de lo programado, de la fórmula que la industria sigue repitiendo porque funciona y vende.
Les hablaré de los doramas que más me han gustado la próxima semana. Mi Twitter: @CalladitaR