Tras el retiro de su visa, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrenta una acusación formal por parte de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La justicia estadounidense lo señala por asociación con el narcotráfico, colaborar con líderes del Cártel de Sinaloa y otros delitos que podrían conllevar una pena de cadena perpetua o hasta 40 años de prisión.
Estas acusaciones fueron calificadas por Rocha Moya como un “ataque” a su persona y a la 4T, asegurando que los señalamientos carecen de veracidad y fundamento.
Además de Rocha Moya, Estados Unidos acusa a otros nueve funcionarios del gobierno de Sinaloa.