Desde el Monumento a la Revolución y en el contexto del segundo aniversario de su llegada a la Presidencia, Claudia Sheinbaum endureció su postura frente al gobierno de Estados Unidos al acusarlo de injerencia tras la solicitud de extradición de funcionarios de Sinaloa y las operaciones no autorizadas de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
La mandataria también alertó sobre un riesgo real de intervención extranjera en las elecciones de México y sostuvo que únicamente las y los mexicanos tienen el derecho soberano de elegir a sus gobernantes.