La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) generó una controversia a nivel nacional tras la emisión de la Recomendación 208VG/2026 respecto al caso de la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa.
El informe, de más de 860 páginas, dio un viraje radical en las conclusiones del organismo bajo la gestión de Rosario Piedra Ibarra, pues concluye que no existió una participación institucional ni directa por parte del Ejército Mexicano ni de la Secretaría de Marina (Semar) en la desaparición de los 43 estudiantes, y atribuye las faltas castrenses únicamente a omisiones individuales.
Además, el documento arremete contra colectivos civiles, agencias internacionales y defensores de derechos humanos, y acusa expresamente al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de construir una narrativa de “antiverdad”.