Los pagos del Fobaproa (ahora gestionados a través del IPAB) bajo la administración de Ernesto Zedillo se proyectan como ineludibles hasta el año 2057, y con proyecciones que apuntan incluso más allá de 2070, debido a las condiciones financieras originales del rescate bancario.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que difícilmente se logrará pagar en el 2050 debido a que no se paga el capital, sino únicamente una parte de los intereses.