¿De dónde chingados vienen los venados? Y otros misterios del inicio del año 2026

Opinión
/ 4 enero 2026

Cuando era niña no había venados en mi fraccionamiento. Ahora sí. ¿De dónde vienen? No sé. No sé dónde vive su “manada”. A un kilómetro hay un área de bosque que es un sitio de conservación pero, para llegar desde allá, los venados tendrían que cruzar una calle transitada. Observo sus pisadas. Atraviesan un terreno que se encuentra detrás de una iglesia que está detrás de mí casa. Saltan la malla ciclónica. Caminan hacia un arbusto con hojas secas, supongo que comen algunas hojas. Luego pasan por la entrada hacia el jardín de adelante y cruzan el césped. Sus huellas desaparecen al llegar a la calle. Pienso que esto pasa en la madrugada. Y fantaseo que van caminando por la calle a no sé dónde porque no se ven pisadas de regreso. Les pondré manzana. Mi madre se infartaría porque darles de comer significa que vendrán con más frecuencia. Mi madre ya no está y yo me siento honrada de recibir estas visitas. Mi deseo es verlos y tal vez platicar con ellos. Se me han anunciado como guías para mí en este año.

Quizás para ustedes el 2025 terminó de una manera inesperada y el 2026 está entrando igual. Todo menos “normal”. Me pasa a veces que levanto la vista, miro mi vida y pregunto, ¿cómo llegué aquí? Tengo clarísimo que este viaje y la estancia acá no estaban planeados, ni eran algo que quería, aunque terminarán por ser algo de mucho beneficio. Los invito a mirar aquello que está sucediendo y programarse para el beneficio y no para la queja. Lo que sale del plan es incómodo, pero no “malo”. El crecimiento es incómodo. Yo no pedí saber cambiar la pila de la llave del carro, saber el valor de muebles y herramientas usadas, recordar cómo manejar en la nieve, volver a enviar documentos por fax y por correo (no electrónico), descifrar la separación de la basura ni paliar la nieve. Pero nada me quita los panoramas hermosos y lo refrescante que es respirar el aire frío. Tengo años diciendo que no me gusta el invierno. Pues...parece que sí.

Este año comienza con misterios. ¡Ojo, eh!

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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