Destapes, rupturas y pura madre en la 4T

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Velasco tiene una curiosa forma de hacer favores políticos. Él hace el destape y al destapado le toca explicar que no está entre sus prioridades

Manuel Velasco tiene cierta afición por destapar candidatos que todavía no han pedido ser destapados. En febrero, literalmente le levantó la mano a la senadora Ruth González para suceder a su esposo, Ricardo Gallardo, en San Luis Potosí. Rodeado de reporteros, aseguró que iba “dos a uno arriba” en las encuestas, y ella, visiblemente sorprendida, apenas alcanzó a responder: “Ay, Manuelito”. Enseguida, los periodistas comenzaron a preguntarle si de plano iba por la gubernatura y qué pasaría con los lineamientos contra el nepotismo que había impulsado la presidentA. Sola, le tocó aclarar que todavía no había tomado una decisión, que no eran los tiempos, y se vio obligada a explicar lo que acababa de pasar.

Al mes siguiente, Velasco presentó prácticamente un catálogo de aspirantes del Verde para varias gubernaturas. Puso los nombres sobre la mesa y a los involucrados les tocó enseguida responder los cuestionamientos sobre si realmente buscaban esas candidaturas.

https://vanguardia.com.mx/opinion/culpando-al-mensajero-AC23747755

Esta semana decidió adelantarse hasta 2030 y aventarle a Omar García Harfuch la candidatura presidencial. Lo llamó “el Pedro Infante de la política”, dijo que sería un proyecto ganador y dejó claro que el Verde estaría encantado de acompañarlo. Faltan cuatro años para la elección, pero Velasco ya anda eligiendo relevos. Hay algo hasta descortés en empezar a cantar sucesores cuando Sheinbaum todavía no llega ni a la mitad del sexenio. “Mucha grilla”, respondió la presidentA, y recordó que 2030 “está muy lejos todavía” y que ninguno de sus colaboradores debería estar pensando en algo distinto a sus responsabilidades.

García Harfuch, por su parte, tuvo que aclarar que su única agenda es la seguridad. Tremendo favor puede servirle bastante menos de lo que Velasco cree. Destaparlo ahora significa ponerle un blanco en la espalda, obligarlo a repetir que no está pensando en la Presidencia y despertar desde ya a quienes dentro de Morena preferirían que nunca llegara.

Velasco tiene una curiosa forma de hacer favores políticos. Él hace el destape y al destapado le toca explicar que no está entre sus prioridades.

Quizá sea parte del instinto de supervivencia del Partido Verde. Estuvo con el PAN de Vicente Fox, después con el PRI de Enrique Peña Nieto, todavía acompañó a Meade en 2018 y, cuando el centro del poder pasó a Morena, encontró suficientes coincidencias para cambiar nuevamente de corriente de pensamiento.

Al Partido del Trabajo, en cambio, le fue tan mal en el reparto de candidaturas para 2027 que terminó encontrando hasta la mano de Estados Unidos detrás de las encuestas de Morena. Su dirigente, Alberto Anaya, salió a decir que Washington había presionado para mover a Morena “al centro y a la derecha”. La presidentA calificó semejante complot e interpretación de “absurda” y “sin sustento”.

https://vanguardia.com.mx/opinion/partido-verde-la-plataforma-de-harfuch-OL23939601

Semanas atrás, Reginaldo Sandoval reconoció que quizá el PT no tenga votos para ganar una gubernatura, pero sí para hacer perder a Morena “siete, ocho, hasta doce”. Curiosa manera de presumir fuerza electoral. También dejó abierta la interpretación de una eventual ruptura de la alianza.

Pero, por ahora, pura madre.

El PT sigue acompañando a Morena en buena parte de su agenda y continúa siendo necesario cuando la mayoría necesita votos en el Congreso. Una cosa es recordarle al partido en el poder cuánto vales y otra abandonar una alianza que también te ha permitido subsistir. Por ahora, parece más interesado en subir el precio de quedarse que en pagar el costo de irse.

anarciae@gmail.com

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM