Donde está Waldo
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Clara Luz Flores Carrales, esposa del arquitecto Abel Guerra, son los verdaderos dueños no solo de Escobedo Nuevo León
Nació en Monterrey el 15 de mayo de 1971. Según su perfil Waldo proviene de una familia de cultura del esfuerzo. Residente en su niñez en la populosa colonia Bernardo Reyes. Menciona a su abuela como empleada doméstica y su madre, a pesar de las limitaciones de su época, le inculcó el valor de las oportunidades.
Licenciado en Derecho y Ciencias Jurídicas por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y cuenta con diplomados en Seguridad Nacional y Estrategia de Defensa.
Antes de su carrera legislativa, trabajó casi ocho años en Cemex como gerente jurídico operativo y fundó el despacho Fernández, Fromow, Rivera y Asociados.
Sus detractores lo sitúan como comisionista legal de las compras de propiedades en el sureste del país de la empresa cementera.
El elegante despacho legal situado en la colonia Obispado forma parte de la bonanza poco esclarecida. Llegó a la política impulsado por enrutes empresariales simpatizantes con la corriente de Nueva Izquierda del PRD. Pragmatismos para captar recursos financieros frescos.
Entró como tercer diputado federal plurinominal en la segunda circunscripción. Por debajo de Agustín Basave Benitez y Tania Arguijo.
Al concluir la gris gestión de la diputación federal, se hizo de la presidencia estatal del PRD en Nuevo León. Colocó a sus alfiles en presidencia y negociador con el primer gobernador independiente.
Del PRD sin militar, el escritor fantasma del instituto, le nombraron titular de la oficina de representación del Gobierno de Nuevo León en la Ciudad de México.
A la perdida de registro estatal del PRD convenció a los responsables de nuevas redes ciudadanas, para el naciente MORENA. Con esa inercia entro de diputado Local (2021-2024) en la avalancha del fenómeno de López Obrador.
Ganó el escaño en el senado por la coalición “Sigamos Haciendo Historia” (Morena-PVEM-PT) y actualmente es secretario de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente.
Waldo, recién casado en segundas nupcias, aparece muy por debajo en las preferencias de los Neoloneses.
Tal vez su rostro duro o la estilización de figura resulta lejano en los círculos sociales, populares e incluso antipático para los empresarios no afines a CEMEX, en el territorio de San Pedro Garza García.
Waldo y Judith Díaz, ambos senadores, son impopulares. Perfiles de poca fortuna para pelear palmo a palmo con las argucias del PRIAN o el imán de las redes sociales de Movimiento Ciudadano.
Además, la gran ausente, Clara Luz Flores Carrales, esposa del arquitecto Abel Guerra, son los verdaderos dueños no solo de Escobedo Nuevo León, con su alfil Andrés Mijes, sino por ser la figura mítica cercana a Claudia Sheinbaum Pardo.
Ahí esta la próxima gobernadora. Ya negociado todo. Planchado y tendido para quienes entienden el lenguaje de las rebatingas.