El brillo de Saltillo
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No es diminutivo.
Ese “illo” del salto. No es tampoco despectivo. En la República hay Hermosillo, Fresnillo y otros nombres de ciudades.
Rima el nombre de esta ciudad con “sencillo”. No tiene un castillo, pero sí una Alameda. Ciudad estudiantil de mochila y chiquillo.
El pan de pulque supera al bolillo. Y hubo fruta abundante de membrillo. Aquí el dedo índice en el gatillo ha alejado balaceras. Hay temporadas de incendio a causa del cerillo. Es romántica ciudad en que se entrega, en compromiso y boda, el tradicional anillo.
EL PODER DE UN PUNTAPIÉ
Se manifiesta en el balompié.
Ahora hay que llamar así al fut: en español, porque España ha logrado, en ese deporte, el campeonato mundial.
Se presenta explosivamente ese poder, en grandes espacios del territorio ibérico, la multitud vociferante, forrada de playera roja, color del equipo triunfador.
Sucedió en el estadio que un jugador del equipo español, aproximándose a la portería argentina, levanta enérgicamente la pierna y logra un impacto macizo y certero contra el balón en el aire. La entrada de la esfera inflada es de gran velocidad, hasta estremecer la red.
NO HUBO MÁS
Cero a uno queda el marcador. Y se acaba el tiempo. Es el único gol del partido. Un solo puntapié tan poderoso que hace posible una unanimidad de millones de aficionados, colmando plazas y calles, con cantos y danzas de ovación, en las ciudades de la península.
En el tiempo mínimo de un segundo se dio ese choque de botín con globo. Hizo salir de su casa a gritar y a saltar, a los pobladores de la península. Esa gente fue a sentirse pueblo, nación, cuerpo. Tuvo la experiencia de sentirse gota en océano de felicitación total. Todos sintiendo el mismo júbilo incontenible.
VERSIÓN VERNÁCULA
Acá, cada victoria parcial fue festejada como máxima. Con el estilo folklórico típico de nuestro pueblo, se dio una lección a todo el mundo, esgrimiendo algo así como un doctorado en el arte de festejar.
Esa experiencia hizo bien a las naciones del mundo, en contraste con esa mutua derrota recalcitrante en el conflicto USA-Irán.
CONJUGACIONES VERANIEGAS
Salir, viajar, gastar, fotografiar, ver y comer. Mar, paisaje o cultura, diversión y visiteo, con sus riesgos de excesos que cobran factura económica, intestinal y emocional.
Solo volver con más capacidad de dicha descubre la vacación como reparadora y reconfortante. Muestra que no fue solo recuerdo sino experiencia humanizante y comunitaria o individual, sin egoísmo.
TÉ CON FE
-¿Qué hace plena y dichosa la vida?
-Cuando ves, oyes, valoras y sientes todo como un don presente de Amor Infinito y sabes recibirlo, aprovecharlo y agradecerlo, dándote siempre gozosamente a todos, con el mismo amor.