El cacao, la ayahuasca y los hongos aportan al autoconocimiento mediante el trabajo terapéutico de la experiencia. Pero ¡ojo! también tienen contraindicaciones

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Opinión
/ 26 febrero 2026

Hay prácticas “espirituales” y “ancestrales” que están de moda en cierta parte de nuestra sociedad mundialmente. Ceremonias de plantas sagradas (ayahuasca, peyote, hongos, cacao) han surgido como parte de la cultura entre personas que buscan una conciencia más amplia y experiencias más allá de las del diario vivir. Son experiencias valiosas. Lo que quisiera comentar es que no todo es para todos. Dentro de la psicoterapia hay escuelas distintas como el psicoanálisis, el conductismo, el humanismo, el cognitivismo, la Gestalt. Así como resonamos más y trabajamos más eficientemente dentro de alguna de estas técnicas, y así como un terapeuta no puede ser terapeuta para todos; las ceremonias y el consumo de plantas y otras sustancias deben llevarse a cabo con consideraciones importantes para que sean de beneficio. Hoy consulté las contraindicaciones de la toma de cacao, por ejemplo. Desde mi percepción, parece que se cree algo muy neutro, algo que no tiene un efecto importante ya que no es alucinógeno. Encontré que a las personas con alta presión o hipoglucemia les puede afectar de manera negativa y que puede interactuar de manera muy adversa con ciertos antidepresivos.

¿Por qué me importa todo esto? He observado que falta conocimiento y guía en estos temas. Incluso muchas personas que ofrecen estos “trabajos” no saben o bien no comparten las advertencias. No hay nada que es para todos. Yo confío en muy pocas personas cuando se trata del manejo de sustancias de cualquier tipo, incluso en médicos y lo que recetan. Y esto es solamente en la parte física.

Las ceremonias y trabajos con sustancias y plantas son parte del trabajo personal, no tienen intención de ser recreativas. Pensándolo así, es necesario una preparación previa (terapia), y un seguimiento para procesar las experiencias vividas (terapia). Así como los sueños (que por cierto tuve uno tremendo anoche) no son obvias en su significado y solamente el soñante puede descifrarlos de la mano de un guía (terapia), las experiencias de estas ceremonias deben trabajarse para hacer una digestión adecuada de las imágenes, sensaciones e ideas. Antes de participar, investiga. Y ve a terapia.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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