El fracking va... y Coahuila será el Estado pionero
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Solamente quien no quiere no lo ve: la presidenta Sheinbaum ya tomó la decisión de quitarle el veto al fracking y lo ha hecho, entre otras cosas, porque ha encontrado un aliado estratégico para minimizar el costo político: el Gobernador de Coahuila
Las señales son suficientes como para tenerlo claro: el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha tomado la decisión de eliminar uno más de los mantras de la cuatroté -o del lopezobradorismo, según se prefiera-: la negación absoluta, intransigente, tajante, de utilizar la técnica de la fractura hidráulica, o fracking, para explotar el gas natural existente en nuestro subsuelo.
La Presidenta ha tomado la decisión, queda claro en todos los “guiños” realizados desde la conferencia matutina de Palacio Nacional en las últimas semanas, a partir de dos razones fundamentales:
La primera es la asunción lisa y llana de la realidad: México importa tres cuartas partes del gas consumido en territorio nacional. Y todavía peor: lo importamos desde Estados Unidos, donde se extrae del subsuelo usando exactamente la misma técnica a la cual nos negamos acá.
La segunda es un acto de pragmatismo político: ha identificado en este proceso a un aliado estratégico: el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, quien está convocado a ser el primero en aceptar el uso de la técnica del fracking en el territorio donde gobierna.
Ambos ganan -y mucho- con este pacto. De un lado, la Presidenta logrará, frente a su feligresía, “trasladar” la responsabilidad política hacia un gobernante con chaleco de otro color, lo cual le permitirá al morenismo suavizar el costo -por lo demás poco importante- de la decisión.
Del otro, el priista conseguirá colgarse una medalla más de eficacia y pragmatismo, pues con la explotación del gas shale Coahuila se volverá más competitivo y más inversionistas pensarán en traer su dinero a nuestra entidad debido a una mayor disponibilidad de energía.
La “alianza” entre la presidenta Sheinbaum y el gobernador Jiménez no ha sido formalizada aún y eso muy probablemente esté relacionado con otra arista relevante de la historia: los dividendos políticos derivados de la misma. Me refiero, desde luego, a los positivos, esos de los cuales se beneficiará, en el mediado y largo plazos, el PRI de Coahuila (el único existente, en realidad).
Muy probablemente por ello, a pesar de la evidencia a la vista de todos, a la “Comisión Especial” -perdón, pero las comillas son inevitables- integrada para “evaluar” la viabilidad técnica del fracking y hacer recomendaciones de cómo podría utilizarse esta “de forma amigable” con el medio ambiente, se le dieron dos meses para entregar su “dictamen”.
Si: porque en dos meses ya habremos acudido a las urnas en Coahuila y entonces -en teoría y sólo para los ingenuos- el priismo comarcano se verá impedido de utilizar este caso para presumir la “extraordinaria relación” existente entre la Presidenta y el Gobernador.
No hará falta hacerlo de manera formal: el señalamiento ya flota en el ambiente y, para desgracia del morenismo de Coahuila, suena convincente. Pero, desde luego, eso no es casualidad: el Gobierno de Coahuila se las ha arreglado bien -y desde el sexenio pasado- no solamente para “llevarla bien” con los mandatarios morenistas, sino incluso para obtener elogios públicos de parte de López Obrador y Sheinbaum Pardo.
Éste será simplemente un ejemplo más: el otrora odiado y proscrito fracking, el cual solamente podría ser impulsado por los malvados neoliberales, cuyo apetito de ganancias económicas “no tiene llenadera”, ahora será instrumentado en México gracias al apoyo de un gobierno estatal capaz de aceptar el papel de conejillo de indias.
A mediano y largo plazo pues, quien más ganancia le sacará al asunto será el priismo coahuilense. En la elección de este año, desde luego, y sin duda en la del año próximo. Porque la alianza entre el Gobierno de la República y el de Coahuila solamente acrecienta el sentimiento de orfandad de la moreniza coahuilteca cuyos más conspicuos integrantes, aun cuando se desgañitan gritando porras y vivas a sus próceres del centro, nada más no logran figurar en la lista de prioridades para la obtención de triunfos electorales.
Al tiempo...
¡Feliz fin de semana!
@sibaja3
carredondo@vanguardia.com.mx