El valiente que paga la cuenta
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Fui a cenar con una amiga y un amigo suyo, a quien no conocía. Al final, cuando llegó el mesero con la cuenta, metí la mano al pantalón para sacar la cartera, pero me detuve al escuchar una hermosa frase que fue miel para mis oídos: yo pago. El compa se ofreció a pagar la cuenta y en ese momento, no sé por qué, me pareció un sujeto mucho más agradable que antes. El dinero no compra la felicidad, pero ayuda a ganar simpatías, pensé.
-Hombre, cómo crees- dijo mi amiga y recordé las reglas de etiqueta, el decoro en ese tipo de reuniones: no vaya el joven a pensar que uno se pone a contar los centavos, a esperar con urgencia la llegada de la tanda. Jalé de nuevo mi cartera, pero el compa, convertido en héroe de la noche, volvió a la carga.
-No, de verdad, yo los invito. Sonreí con alivio, empujé la cartera muy al fondo del pantalón, cuando mi amiga arremetió -sin saberlo- contra mi endeble economía.
-Pero... es mucho.
Jalé la cartera, resignado, pero el gentilhombre adoptó una actitud mucho más rotunda: tomó la cuenta y puso su tarjeta sobre ella. La entregó al mesero pidiéndole que agregara el 15% de propina. Mi amiga le agradeció y yo también (y mi cartera más).
Eso me puso a pensar en las reglas de etiqueta no escritas al momento del “yo pago la cuenta”:
1.- Es bueno decir: hombre, cómo crees, ante el primer ofrecimiento. No hay que vernos tan comodinos.
2.- Si la persona insiste, le podemos decir: ¿estás seguro? (En este punto no hay vuelta atrás: es imposible que la persona diga que mejor no. Es obvio que dirá que está seguro).
3.- Al final, cuando la persona dice que sí, se le agradece. Incluso se puede agregar una frase como: “a la próxima me toca a mí” (tomando en cuenta la poca frecuencia con la que vemos a esa persona o, si lo hacemos, que sea en un tiempo futuro, lo suficiente para que no recuerde la promesa).
OJO: esto solo aplica cuando alguien se ofrece a pagar la cuenta; no se les ocurra llegar sin dinero o sin la intención de pagar lo suyo, eso no se hace.
En cuanto a las reglas de etiqueta que debe seguir quien paga la cuenta, se las debo, porque yo nunca he estado en ese lugar. #EtiquetaEnReuniones #ElValienteQuePagaLaCuenta