La admiración es parte fundamental de una relación. Si quiero estar con alguien que brilla, tendré que ser parte del séquito de admiradores

Opinión
/ 5 junio 2025

Entre las variadas maneras que tenemos de escoger pareja existe una que tal vez funcione para algunas personas, pero lo dudo. Acercarme a alguien por admiración y desear la admiración de mi pareja es fundamental, pero escoger a alguien porque me “adorna” no parece ser tan funcional. Si a mi me gustan los hombres de cierto tipo porque me veo bien a su lado, porque sirven a mi vanidad, no sé si eso es buen fundamento para una relación.

Evidentemente podría darse una relación mercantil funcional, pero una relación que es relación, no lo sé. He visto a muchas personas frustrarse al intentar formar pareja con alguien a quien se han acercado por su brillo. Es ese mismo brillo que luego provoca despliegues de celos al querer ser dueños del brillo que inicialmente y siempre ha sido una característica de esa persona específica.

Esa persona que brilla lo ha hecho siempre, es parte de quien es y de quien ha aprendido a ser. Su brillo no tiene que ver contigo. “Es que yo l@ dejo ser...” Perdón, pero una persona es y no requiere de tu permiso para ser o seguir siendo. Volvemos al concepto de que esa persona no es mi propiedad o mi territorio.

Si me voy a relacionar con alguien que brilla, tendré que saber si podré coexistir con ese brillo. ¿Siento que me opaca? ¿Quiero que, estando conmigo, controle su brillo? ¿Me causa problemas que otras personas aprecien su brillo? ¿Quiero ser el centro de atención para distraer a todos de ese brillo? ¿Puedo soportar la atención que recibe por su brillo? Y si no, ¿qué demonios hago allí?

Conozco a una pareja de fotógrafos. Son una maravilla de pareja, y de personas. Los dos brillan de maneras muy distintas. Son auténticos y originales. No tengo duda de que donde quiera que van llaman la atención de todos los demás. Los admiro mucho y sé que cada uno de ellos celebra el brillo del otro de manera pública y contundente. Si no puedo hacer eso, no debo estar en ese tipo de pareja. La admiración es parte fundamental de una relación. Y punto...

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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