La Cuarta Crucifixión
Sobre la cuestionable actuación del Prefecto de Judea, el Emperador sostuvo que Pilato es un hombre de su absoluta confianza: ‘¿Por qué no hablan de Herodes?’, excusó el Emperador: ‘No les gusta a nuestros opositores que hablemos de tiempos de Herodes porque entonces sí había impunidad’
Encabezado del viernes: Ejecuta Imperio Romano extrajudicialmente a líder carpintero.
JERUSALÉN, JUDEA.- Jesús de Nazaret, joven carpintero judío y líder de un incipiente movimiento espiritual, fue ultimado por crucifixión en circunstancias cuestionables.
Su muerte tuvo lugar tras un juicio plagado de irregularidades en el que el veredicto se dejó “a consideración del pueblo bueno”, mediante una encuesta a mano alzada.
Con este improvisado referéndum, por encima de una resolución conforme a derecho, la autoridad habría incurrido en una probable ejecución extrajudicial.
El titular de la Prefectura Romana en Judea, Poncio Pilato, aseguró que la decisión recayó “en la voluntad popular”, con lo que se lavó las manos de toda responsabilidad.
La aprehensión del joven rabí se logró gracias a la ayuda de un informante pagado infiltrado en el movimiento, quien habría acordado revelar la identidad de su mentor una vez que los soldados se presentaran para su arresto.
Aunque al momento de la captura se suscitó un conato de violencia por una confrontación entre guardias y miembros del movimiento, la tensión se disipó rápidamente gracias al llamado a la cordura del propio inculpado.
El nazareno, de 33 años, fue detenido en las huertas del Rancho Getsemaní, al pie del Monte de los Olivos, para ser trasladado y presentado ante Pilato.
Sin embargo, a inicio de su proceso, el inculpado presentaba visibles huellas de tortura, lo que no obstó para que se le dictara una sentencia exprés y fuese hallado culpable de múltiples cargos, entre otros el de “traición al Imperio”.
La ejecución del líder espiritual se llevó a cabo en medio de un cerco impenetrable custodiado por elementos de la Guardia Imperial, quienes en todo momento se dedicaron a hacer más penoso el recorrido del sentenciado, propinándole azotes y toda clase de humillaciones, a la vez que amedrentaban a la concurrencia, entre la que se contaban simpatizantes y detractores del Carpintero por igual.
Ya durante la ejecución, algunos elementos de la Guardia Imperial fueron sorprendidos jugándose las pocas posesiones del condenado en una partida de cubilete.
Junto con la de Jesús, se ejecutaron otras dos sentencias por enriquecimiento ilícito dictadas en contra de Dimas y Gestas. El primero, llamado “el buen ladrón”, un Dimas visiblemente arrepentido, aceptó su castigo con humildad, mientras que un soberbio Gestas aseguró no tener “ninguna obligación de ser austero”.
Una vez clavado en la cruz, al condenado principal se le colocó un rótulo con las siglas INRI, en alusión al Instituto Nacional para la Represión de los Insurrectos, dependencia responsable de su investigación y captura.
Al caer la tarde y justo después de darse a conocer oficialmente el fallecimiento del sentenciado, sobrevino un súbito “apagón”, un oscurecimiento de los cielos que muchos interpretaron como una ominosa señal de la grave injusticia que acababa de ser perpetrada.
Antes de expirar, el Nazareno profirió algunas palabras inaudibles que muchos aseguran fueron consignas contra el régimen, contra el Emperador y su Prefecto en Judea.
El cuerpo inerte del predicador y autoproclamado Hijo de Dios fue retirado de la cruz para ser entregado a sus discípulos y familiares, quienes se encargarán de su traslado del Gólgota a la cueva que habrá de servir como cristiana sepultura, nunca mejor dicho.
Encabezado del lunes: Desmiente Emperador acciones extrajudiciales en caso del líder carpintero.
CIUDAD DE ROMA.- “En el Imperio Romano no hay ejecuciones extrajudiciales porque nadie está por encima de la Ley”, aseguró el Emperador Tiberio este lunes en su conferencia matinal.
Al ser cuestionado por el arresto, juicio y ejecución exprés del líder espiritual, Jesús de Nazaret, el Emperador insistió en que se trataba de un opositor insurrecto enemigo del Imperio al que, sin embargo, se le dieron todas las facilidades y garantías para su defensa.
Sobre la cuestionable actuación del Prefecto de Judea, el Emperador sostuvo que Pilato es un hombre de su absoluta confianza.
“¿Por qué no hablan de Herodes?”, excusó el Emperador: “No les gusta a nuestros opositores que hablemos de tiempos de Herodes porque entonces sí había impunidad”.
Negó que se haya pagado a ningún informante y aseveró que la detención se dio como resultado de una investigación.
“Nosotros no recibimos ayuda de agentes ajenos al Imperio. Hay colaboración, pero con soberanía”.
Sobre los incidentes reportados, Tiberio dijo “tener otros datos” y que no descarta a los propios discípulos de Jesús como responsables de la violencia.
Desmintió las versiones de que el inculpado fuese torturado antes de su proceso y ejecución.
“Eso era en los regímenes anteriores. Nosotros no torturamos. Pero si alguien tiene pruebas, que presente su denuncia”.
Sobre la actuación de la Guardia Romana durante el Calvario y Crucifixión, Tiberio destacó que los guardias fueron desplegados con el único propósito de garantizar la seguridad de la población general.
“Sí, me informaron lo de un supuesto juego de dados por parte de elementos de la Guardia... Es un montaje... Un montaje de nuestros adversarios que no aceptan nuestros niveles de popularidad”.
Así mismo negó que el oscurecimiento de los cielos tras la muerte del Nazareno haya sido una señal de la ira Divina, sino que fue una medida de su propio Gobierno para el ahorro energético con motivo de la Semana de Pascua.
Sobre las últimas declaraciones de Jesús, Tiberio desconoció cualquier inconformidad o crítica a su Gobierno.
“Hasta donde yo sé, incluso pidió una exoneración a su Dios Padre para todos nosotros, puesto que no tuvimos conocimiento de ninguna irregularidad”.
Descartó que de momento vaya a reunirse con María, madre de Jesús, quien aún exige justicia sobre la muerte de su hijo.
“Es necesario hacer una pausa en el diálogo para no seguirle el juego a la oposición. Tenemos que cuidar la investidura”.
Finalmente, sobre la supuesta desaparición del cuerpo del ejecutado reportada la mañana de ayer domingo, el Emperador aseguró que de momento no puede ofrecer más detalles para no entorpecer las pesquisas.
“Vamos a abrir una carpeta de investigación”, aseguró.