La muerte del dinosaurio
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Usted recordará la escena final de la trilogía de “El Padrino”. Y si no la recuerda, vaya a repasar la saga completa: ¡Ande! Son nomás 12 horas de película, aquí lo esperamos...
¿Ya? ¡Gracias!
La escena final de su capítulo último -aunque es la peli menor de las tres-, resulta muy emotiva: Un Michael Corleone anciano, en la más mísera soledad, cae muerto de viejo, abatido por la pérdida de sus seres queridos a los que ahuyentó por sus decisiones o que, a causa de éstas mismas, perecieron. Él sin embargo se mantuvo siempre indemne y a la cabeza de su imperio, imbatible, aplastado sólo por el peso de los años, pero invicto por decirlo de alguna manera.
Enemigos le sobraron en vida; traiciones le gastó hasta a su propia familia; fue emboscado por sus rivales, y perseguido por la justicia, pero difícilmente le hicieron un rasguño.
El capo Michael Corleone, hijo de don Vito Andolini de Corleone, Italia, expiró por agotamiento, solo, en su finca, entregando su cuerpo literalmente a la tierra; inerte aunque jamás vencido.
Ahora, aguánteme tantito allí esa imagen, que ahorita regresamos a ella.
Fíjese que un señor que tiene cara de priista, que habla como priista, se viste como priista y trabaja de hecho como líder del Revolucionario Institucional en nuestro estado (Coahuila, para los amigos que nos leen en otros confines de la galaxia), un tal Rodrigo Fuentes Ávila, lanzó hace algunos días algo que no sé si es reto, amenaza, advertencia u oferta.
Anticipa que para la próxima elección local, su tricolor partidazo irá muy probablemente en alianza con el resto del infeliciaje (PAN y PRD) para así poder hacerle frente a la amenaza morenista que se cierne sobre nuestra tranquila vida provinciana.
Para el señor priista la coalición, más que una posibilidad es prácticamente un hecho, pues la experiencia en otras entidades les ha demostrado que es la mejor manera de cerrarle el paso a la “necedad e intolerancia” del Gobierno Federal.
Dicho de otra forma, es lo único que les queda por hacer para tratar de capitalizar el voto de descontento en contra del lopezobradorismo: Aliarse con quienes supuestamente han sido sus opositores durante décadas. Y es que si como bloque opositor son una completa nulidad, fragmentados en sus respectivas divisas son, para decirlo a la manera de Kansas, poco menos que polvo en el viento.
Créame que yo deseo que así sea, lo anhelo con todo mi ser y subiría diez kilos de peso nomás para tener aún más ser con que anhelarlo: Quiero como pocas cosas que esta alianza o coalición se materialice, lo antes mejor.
No porque piense yo que constituyen una alternativa a la corrupción y al autoritarismo del actual régimen de la 4T, ni porque crea que así están en mejor condición de enfrentar el avance de Morena, que ya se perfila para hacerse con todas las entidades de la República Mexicana (sabemos que cuando eso pase, cuando un mismo partido ocupe todas las casillas, el juego habrá terminado, el universo colapsará, reiniciándose enseguida para recomenzar todo otra vez desde el principio de los tiempos).
¡Pero para nada! Lo único que realmente me interesa es ver a todo el rancio panismo de Coahuila pidiendo el voto para un candidato que, sin atisbo de duda, sabemos que saldrá de las reservas del PRI y será palomeado por el mismísimo señor “Gobernadorts”.
No sé a usted pero a mí me solaza la pura idea de llegar a ver a todos esos que decían ejercer la política por la defensa de sus valores y principios, tragándose sus “ideales inamovibles” y poniéndose al servicio de la causa más tricolor.
“¿A cambio de qué?”, preguntó Marisela: Pues de seguir instalados en su cómoda posición de oposición... Una oposición que ni se opone, ni sirve de contrapeso, que no representa alternativa cual ninguna, ni nos ofrece un proyecto o cuadros interesantes, pero que sigue viviendo en la comodidad y en el privilegio.
Créame que se me cuecen las habas por ver al panismo local pidiendo el voto para el PRI, justo como hacen ahora en Hidalgo para la candidata Carolina Viggiano (¿le suena el nombre, querido paisano?); siendo lo más gracioso que, aún así, con alianza y todo, doña Carolina se perfila para perder este domingo por goliza.
Y espero además que a su alianza le pongan uno de esos nombres graciosos con que intentan verse renovados o como una oferta fresca. Se me ocurre: Coalición-Alianza Crecimiento y Orden Social (CACOS); o México Enérgico Contra el Obradorismo Salvaje (MECOS). En fin, sólo son sugerencias. Proponga usted algunas, porque lo más seguro es que a la mera hora anden cortos de ideas.
Y bueno, la imagen inicial era únicamente para recordarle que, pase lo que pase, alianza o no alianza, el PRI en Coahuila, está destinado a morir a lo Michael Corleone.
Veo más probable que el Revolucionario finalmente sea desmantelado y vendido como fierro viejo, antes que ser abatido en las urnas.
Sin duda que está apunto de ser rebasado por los tiempos que vivimos, lo que no significa que será derrotado necesariamente. Creo que está a punto de dejar de ser operacional y sin embargo, podría despedirse de nosotros con una victoria. Es cosa de seguir analizándolo, conforme transcurran los días y se definan los contendientes.
Pero imagino al dinosaurio vencido por el peso de su propia edad, muerto de viejo, pero sin contar en su haber una sola derrota.