Las experiencias de la vida se saborean como un platillo exquisito. Analizar y explicar solo distrae de la experiencia en sí. ¡Sshhhhhhhh!

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Opinión
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Ayer trabajaba con una mujer y noté como hablaba rápido y explicaba todo. Empezaba con un detalle, surgía otro, daba un poco de historia de otra cosa. No dejaba de hablar. Lo interesante es que hablaba de sus vivencias en un retiro espiritual. Me acordé del ciclo de la experiencia como se maneja en la psicoterapia Gestalt.

Fases del ciclo de la experiencia

El modelo más conocido (propuesto por Joseph Zinker) divide este proceso en seis etapas principales:

Sensación: El cuerpo percibe señales físicas o emocionales internas o externas que indican una carencia o deseo.

Conciencia (Awareness): La persona pone atención a esa sensación y entiende qué es lo que le pasa o necesita.

Movilización de energía: El cuerpo se activa y moviliza recursos para prepararse a actuar.

Acción: Se ejecuta la conducta necesaria para alcanzar el objetivo o buscar el recurso en el entorno.

Contacto: La persona interactúa plenamente con aquello que satisface su necesidad (comer, hablar, abrazar, etc.).

Retirada: El organismo se repliega, digiere o asimila la experiencia y regresa al reposo hasta que surge una nueva necesidad.

Es una manera muy técnica de describir este proceso. Lo que quisiera hacer notar es que vivir una experiencia no incluye desmenuzarla, explicarla, analizarla, justificarla. Si me muevo hacia la vivencia de un retiro, estar en la experiencia es un proceso interno que no requiere anécdotas. Lo que requiere es mi presencia. Lo que observé en la mujer con quien hablaba fue como su ruido mental y verbal la sacaba de su experiencia. Para que un suceso en mi vida tenga un efecto profundo no tengo que poder explicarlo en términos psicológicos, sensacionales, temporales, espaciales ni de colores. Lo que necesito es vivirlo. Después podré escribir, reflexionar y recibir los insights que me aporta, todo sin aplicar ni una teoría ni técnica psicológicamente hablando. Solo siendo yo en la experiencia.

Imagínate probando un postre exquisito por primera vez. ¿Quieres hablar o saborear?

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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