Manejo presidencial del estrés

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Opinión
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Las actividades extraoficiales de nuestros presidentes son más reservadas, lo que se explica por el mayor control de la información que se difunde en torno a ellos

Los líderes políticos son de carne y hueso, y por lo tanto, están sujetos a fuertes presiones que ponen a prueba su capacidad mental y física para gobernar. Frente a esta realidad, han tratado de mantener a raya el dañino estrés. Veamos algunos ejemplos.

A mediados del siglo XIX, el Primer Ministro inglés William Gladstone desfogaba las tensiones cortando árboles, actividad que alternaba con excursiones al bosque.

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Eisenhower encontró en el golf un escape; su sucesor, John Kennedy, nadaba en la piscina de la Casa Blanca, que era resguardada por el Servicio Secreto, pues el mandatario, además de practicar la natación, realizaba otras actividades sumamente privadas. En una ocasión, le confesó a Harold Macmillan que debía tener sexo cada 24 horas, de lo contrario sufriría fuertes dolores de cabeza.

Lyndon Johnson pasaba los fines de semana en su rancho en Texas, mientras que Richard Nixon se encerraba a ver películas en la mansión presidencial; se calcula que vio 500 cintas. Durante la crisis de Watergate, se refugió en el alcohol. Ronald Reagan se liberaba de las presiones reparando las cercas de su rancho en Santa Bárbara, California, alternando con paseos montando a “Alamein”, el espléndido caballo que le regaló José López Portillo.

Pasa el tiempo, y llega a la oficina oval —oral la bautizaron algunos— Bill Clinton, donde hacía travesuras con una becaria. Años después, Bush hijo se relajaba recorriendo su rancho cerca de Waco, Texas; por su parte, Obama se daba gusto disfrutando un chili dog en modestas fondas de Washington. Terminamos la síntesis de los líderes estadounidenses con Trump, quien, además del golf, suele dormitar en las juntas.

Las actividades extraoficiales de nuestros presidentes son más reservadas, lo que se explica por el mayor control de la información que se difunde en torno a ellos. Sin embargo, trascendió que Ruiz Cortines se solazaba con el dominó, mientras que Adolfo López Mateos se las ingeniaba para darse sus escapadas, haciendo que su secretario privado saliera por la puerta principal de “Los Pinos” en los autos que usaba el mandatario, mientras él, en otro vehículo, salía sin ser detectado. Asistía a las peleas de box, recibiendo la ovación del público. Eso ya no se hace, sino pregúntenle a la señora Sheinbaum.

Díaz Ordaz jugaba golf y tenía encuentros con la “Tigresa”. Desconozco los pasatiempos de Echeverría, pero sospecho que su forma de sacar la tensión era a través de aquella oratoria sin freno que lo acompañó durante su sexenio. López Portillo mandó instalar un gimnasio en la residencia oficial; le gustaba boxear y solazarse con una hermosa actriz argentina. De Miguel de la Madrid, solo sé que tenía preferencia por las quesadillas; no fue carismático, pero sentó las bases para el cambio estructural de nuestra economía. No había para dónde hacerse.

El hobby de Carlos Salinas era correr, actividad que realizaba con varios miembros de su equipo; de Ernesto Zedillo, lo que se conoce es que disfrutaba los paseos en bicicleta y que tenía buen diente. Luego siguieron los panistas Fox y Calderón; del primero, solo puedo decir que su agenda personal estuvo muy supervisada por Martita, y de Calderón pienso que se exageró mucho lo de la bebida. Peña Nieto se distraía con el golf y con la compañía de bellas mujeres.

Llegamos a la 4T, donde AMLO, después de las mañaneras, enfilaba sus pasos a Ciudad Universitaria para “macanear”; con esto me refiero a un término beisbolístico, no piensen otra cosa. Durante su sexenio realizó varios viajes a Nayarit, tierra de bellas mujeres. ¿Cómo desahoga el estrés la presidenta Sheinbaum?

Redondeo. Se calcula que Moctezuma II tenía entre mil y 3 mil concubinas, y que llegó a tener 150 mujeres embarazadas al mismo tiempo. Consumía cacao como afrodisíaco antes de visitarlas. Aquí hay tema para que la presidenta presuma ante el Rey de España la grandeza de nuestros pueblos originarios.

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