Mirador 08/04/2026
+Seguir en Seguir en Google
/
7 abril 2026
COMPARTIR
Este amigo mío con el que tomo la copa –varias– los martes por la noche levanta la primera y dice:
-Nunc bibamus.
Eso, en latín, quiere decir: “Y ahora bebamos”.
Continúa:
-Es una pena que te llames Armando. Debiste haberte llamado Juan, o Luis.
-¿Por qué? –le pregunto extrañado.
Responde:
-Los antiguos romanos acostumbraban bibere nomen alicujus, beber el nombre de alguien; o sea, tomarse tantas copas como letras tuviera el nombre del compañero de mesa. Tu nombre tiene siete letras, y siete copas son muchas a mis años.
-Bebamos cuatro –le propongo–. Las otras tres me las quedas a deber.
¡Hasta mañana!...