Mirador 13/04/2026
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12 abril 2026
Fui a pedirle la mano de Rosa a su papá, y le dije que si me la concedía nos casaríamos en diciembre
Últimamente Diosito se ha portado bien. En el Potrero de Ábrego llueve en estos días una lluvia mansa, lenta, cariciosa, que la hierba y los árboles beben en silencio para entregarla luego convertida en flor y fruto.
En la tertulia nocherniega de la cocina, don Abundio cuenta una de sus ocurrencias.
–Fui a pedirle la mano de Rosa a su papá, y le dije que si me la concedía nos casaríamos en diciembre. Me contestó: “¿Pa’ qué en diciembre? Yo ya no la aguanto. Si quieres llévatela desde ahora”.
Todos reímos, menos doña Rosa. En voz baja masculla con enojo:
–Viejo hablador.
Don Abundio figura con índice y pulgar el signo de la cruz, se lo lleva a los labios y jura:
–Por ésta.
¡Hasta mañana!...