No voy a cambiar mi manera de hacer las cosas porque tú piensas que yo debo hacerlas a tu manera. Nop

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Ustedes seguramente han visto, o tal vez no, el reel que fue tomado de una entrevista que me hicieron hace ya tres años y en el cual reniego de quienes dicen que todos debemos despertar temprano, sonreir y agradecer el nuevo día y así. Muchas personas se identifican conmigo en eso y otras me critican severamente. El punto es que seguimos, y me incluyo, siendo muy malos para escuchar lo que otra persona está diciendo. Yo no estoy en contra de la manera en que ustedes pasan sus mañanas, mi problema entra cuando me dicen lo que yo debo hacer, o bien como no debo hacer las cosas. Y no es porque considere que nadie sabe más que yo, sino porque he tomado el tiempo y he hecho los procesos para saber cuáles son mis maneras de vivir ciertas experiencias. En menos de una semana me he levantado dos veces muy temprano, desde mi criterio, porque tenía compromisos que solo se podían cumplir de esa manera. Y me parece excelente la manera en que cada uno de ustedes decide hacer las cosas. Puedo no estar de acuerdo, y puede no ser lo que yo escogeré, pero espero haber logrado la seguridad en mi misma como para aceptar y celebrar la satisfacción que les aporta el hacer las cosas a su gusto y satisfacción.

¿Por qué menciono la seguridad en mí misma? Porque, desde lo que logro observar, insistir en que alguien más viva la vida desde mi criterio muestra la poca certeza que tengo en la manera en que lo hago yo. Considerar que mi manera es la única manera es fuerte señal justo de lo opuesto, de que no puedo sostenerme en un mundo que no declara al cien por ciento que tengo la razón, sino que tengo que sostenerme en un mundo que me cuestiona lo que siento, lo que pienso y lo que hago. O sea, tengo que aceptar el mundo que existe.

No hay un mejor horario, comida, hábito, color, tradición. No hay una sola manera más correcta para lograr algo. Cada uno de ustedes, y yo, somos individuos. Y, sí, a veces es muy lindo toparnos con alguien con quién estar de acuerdo.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM