Te quedan artículos gratis este mes, para seguir leyendo...
Regístrate | Login

Otros planetas por destruir

Opinión
/ 27 noviembre 2021

    Hace nueve años, los medios de comunicación anunciaron el aterrizaje en Marte del robot explorador Curiosity, un “juguetito” de 2 mil 500 millones de dólares que está equipado con instrumentos científicos avanzados que miden temperatura del suelo, aire, presión, humedad y radiación ultravioleta y que transmite esos datos a la tierra por medio de una poderosa antena.

    Si usted lo recuerda, su llegada y operación de descenso sobre el planeta rojo se convirtieron en una hazaña y se trató de uno los grandes acontecimientos en la historia de la ciencia y la tecnología. Luego, cuando empezó su labor de exploración, la NASA informó que el Curiosity había encontrado moléculas orgánicas en rocas del planeta formadas hace 3 mil millones de años, un hallazgo que podría indicar que allí hubo vida. Se trataba de la revelación de que hace miles de millones de años existió un lago de agua que contenía todos los ingredientes necesarios para la vida, incluidos los componentes químicos y las fuentes de energía. Como usted sabe, las moléculas orgánicas son los componentes básicos de la vida.

    De esta forma, la agencia espacial dio un paso más en su investigación sobre la presencia de vida en Marte; y aunque no queda claro la razón que creó estas moléculas, la NASA destacó que este tipo de partículas podrían haber sido la fuente de alimento de una hipotética vida microbiana. Los compuestos se encontraban en el sitio de estudio conocido como “El cráter Gale”, un hoyo de 150 kilómetros de diámetro, que se formó hace aproximadamente 3 mil 600 millones de años, a causa del impacto de un asteroide. “Las posibilidades de encontrar signos de vida remota en misiones futuras, si la vida alguna vez estuvo presente en Marte, simplemente aumentaron”, dijo el director del proyecto Curiosity.

    Pero a pesar de este entusiasmo, lo que es cierto es que este descubrimiento no prueba que en un pasado distante hubo vida en ese planeta. Lo que si demuestra es que los organismos podrían haber sobrevivido gracias a la existencia de esas moléculas. Y aunque lo “inhóspito” del ambiente en Marte hacen que luzca imposible, muchos indicios apuntan a que existió agua líquida, el ingrediente esencial para la vida. Por eso algunos científicos especulan acerca de una probable forma de vida a través de microorganismos, esto a pesar de que no existe agua en forma líquida y que la atmósfera es tan delgada que para los humanos sería imposible sobrevivir.

    Y aunque en parte de la comunidad científica se especulaba de un probable anuncio de la NASA donde se presentarían evidencias concretas sobre la existencia de vida en Marte, este descubrimiento significa un paso más en esa dirección.

    Muchos demandan prudencia ante estos anuncios, pero es imposible dejar de avivar la hipótesis y tratar de encontrar nuevas respuestas a viejas preguntas como: ¿Hubo o hay vida en Marte? ¿Se puede sustentar ahí la vida humana? Pensemos en que las implicaciones de la misión del Curiosity podrían ser más grandes de lo que todos pensamos, pues la posibilidad de que recupere huellas de una evolución biológica significará una revolución no sólo para la ciencia, sino también para aspectos como la teología.

    La conclusión de esta misión a Marte puede responder a otras preguntas que por siglos nos han intrigado: ¿Estamos solos en el Universo? ¿Existe alguna forma de vida inteligente fuera de la Tierra? Y si se responden en forma positiva, podríamos entonces hacernos la siguiente pregunta ¿Quién creó la vida en Marte? ¿Un Dios todopoderoso o es sólo el resultado de la evolución de miles de millones de años?

    Cuando falleció el gran escritor estadounidense, Ray Bradbury conocido por sus novelas “Crónicas Marcianas” y “Fahrenheit 451”, la temperatura en que se quema el papel, hablaba de que “Es bueno renovar el asombro y que los viajes espaciales han vuelto a convertirnos a todos en hijos”, aunque también afirmaba que la llegada del hombre a Marte, acabaría con la vida y la civilización en ese planeta, en este caso será la humana. Vale la pena releer a Ray Bradbury, pues los humanos ya acabamos con la Tierra, por lo que espero que para el año en que nuestra especie este aterrizando sobre Marte, hayamos podido entender que no podemos acabar con un planeta más.

    @marcosduranf

    COMPARTE ESTA NOTICIA
    TEMAS

    Newsletter

    Suscríbete y recibe las noticias del día antes que nadie

    Anuncio
    Anuncio
    Anuncio