¿Qué hacer...? (2) Con México y con Morena
COMPARTIR
Tal vez, y sólo tal vez: Seguir señalando sus yerros y cobrarles la factura en las urnas
Gracias por todos sus comentarios, señor lector. El texto del lunes pasado, así titulado en su primera entrega, fue ampliamente replicado y disertado. Agradezco todas sus glosas y apostillas. ¿Qué hacer en este país llamado México?, ¿qué hacer con Morena y la incapacidad del Gobierno Federal de Claudia Sheinbaum? No lo sé. Tal vez, y sólo tal vez esto, seguir señalando sus yerros y cobrarles la factura en las urnas. Como debe ser en un país democrático y libre, como en teoría lo es México.
Ríos de tinta se escriben diario y se publican en cualquier tipo de medio impreso o digital, con miras a explorar o tratar de averiguar los acontecimientos vertiginosos del mundo: cosa imposible. Quien quiera hacer un razonamiento, al menos limitado, tendrá que marcarle a Donald Trump a su celular y preguntarle cuál va a ser su tremenda decisión en los próximos... dos o tres segundos. O menos.
TE PUEDE INTERESAR: ¿Qué hacer...? México, una feria de violencia y sevicia
No bien estábamos digiriendo ¿la incursión, exploración, colonización, exposición; el dinamitar, sojuzgar y juzgar extraterritorialmente a un ser humano, el cual, dicen, es un ser abominable, como Nicolás Maduro, el de Venezuela, al cual nadie de la 4ª Traición defiende, cuando apenas ayer era su ídolo? No bien estábamos masticando lo anterior, cuando Trump ha mandado dinamitar a Irán al otro lado del mundo. ¡Puf!
¿Y “El Mencho”? Pues caramba, ya también es cosa del pasado remoto. Vamos al fondo: ¿Sabe usted por qué es importante e insoslayable leer poesía? Justo hoy, cuando el mundo arde. Literal. Porque la poesía es eterna y es motor de vida. Mientras que las ideologías, imperios e incluso las religiones y supersticiones son efímeras. La poesía, hecha de algo volátil e inapresable, como las palabras, es más fuerte, dura y acerada que las estatuas de bronce, argamasa y granito.
La gente una y otra vez me pregunta sobre lo siguiente: ¿cómo fui cuadrando el rompecabezas de la bestialidad y sevicia sin fin en México? Lea usted: dos declaraciones en un lapso corto en el año 2010 lo anunciaron. Lo cual pasó desapercibido para todo mundo. La entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo: “La brutalidad y la barbaridad (de los cárteles del narcotráfico) van más allá de lo imaginable”. Primera alerta roja.
Dos, el 27 de junio, en Zacatecas, el que es considerado el mejor periodista actualmente en el mundo, Jon Lee Anderson, dijo a rajatabla, y usted ya sabe la frase de memoria: “Ustedes, los periodistas, tienen que averiguar qué es lo que enmascara a la sociedad mexicana para encerrar en su seno tanta violencia... no es posible que tanta violencia y que criminales tan sádicos, tan imaginativamente sádicos, hayan surgido de pronto en el panorama mexicano. Algo esconde la sociedad mexicana que lo fue incubando durante años y años”.
Saña, brutalidad, bestialidad; infligir no sólo dolor, sino desaparecer a las víctimas. No uno, sino 83 balazos para matar a un ser humano. Cuerpos hirviendo en manos de “El Pozolero”; tigres, cocodrilos y leones dándose un festín humano... Sí, es el narcolenguaje y la narcopolítica en un matrimonio de bestialidad común, solapado y aceitado por Morena. Ya no es novedad. Es cosa de seguridad federal... de Estados Unidos.
ESQUINA-BAJAN
Y viene mi tirada de naipes: por todo lo anterior, es necesario y obligado leer poesía. Alta poesía. En 1922 se publicaron varios libros con los cuales está fundado nuestro mundo contemporáneo. ¿Los delfines son inteligentes? No leen poesía ni saben de lo siguiente. ¿Las hormigas son inteligentes? Tal vez, pero no leen poesía. ¿Los perros son harto inteligentes y son el mejor amigo del hombre? Tal vez, pero no saben leer poesía. Si usted es humano, lo invito a leer poesía.
En 1922 se publicaron: “La Tierra Baldía”, de T. S. Eliot; “Ulises”, de James Joyce; el “Tractatus logico-philosophicus”, de Wittgenstein. Y ese mismo año se escribieron, aunque se publicaron el año siguiente, “Trilce”, de César Vallejo, y “Elegías de Duino”, de Rainer Maria Rilke. Y sobre este puñado de libros, señor lector, está construido parte del mundo moderno. Lo sepa o no. Pero así funciona esto de la palabra escrita y sus humos y fantasmas.
TE PUEDE INTERESAR: Hablemos de Dios 269: La Semana Santa
Escribo estas letras a días del fatídico 8M. Al parecer, y no he revisado calendario, es domingo. Para un humano, para un varón, para un heterosexual como su servidor, es penado, es muy penado salir a caminar... so pena de ser asesinado en el intento. De hecho, y por razones de entrega a mis editores, este texto debe aparecer publicado justo el 9 de marzo.
Por cierto, leo un libro de Arthur Schopenhauer (1788-1860), filósofo alemán. Lea usted, no quiero provocar a nadie, es sólo la palabra del pensador inscrita en letras de oro en la historia: “Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales... Su vida puede transcurrir más silenciosa, más insignificante y más dulce que la del hombre...”. Lea al poeta Lord Byron: “Las mujeres debieran ocuparse de los quehaceres de su casa; se les debe de alimentar y vestir bien, pero no mezclarlas en la sociedad...”.
LETRAS MINÚSCULAS
Acribillan a funcionaria y a asistente en Guerrero (3 de marzo); 282 asesinadas en este estado en 2024, 133 en 2025 y 13 en lo que va de 2026. Kimberly Ramos, de 18 años, fue hallada muerta el 2 de marzo en Morelos. ¿Ni una más ni una menos? En fin. Es cultura, poesía, no frases hueras...