Saltillo: Seguridad vial, ¿alguien se está ocupando de ello?
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Las muertes y las lesiones permanentes causadas por accidentes viales son, en una alta proporción, evitables. Pero eso no va a ocurrir si no se toman cartas en el asunto
La seguridad vial en las zonas urbanas constituye uno de los problemas transversales que deben enfrentar los gobiernos del mundo entero. La importancia del fenómeno queda clara cuando se conoce que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado a la década actual el “Decenio de Acción para la Seguridad Vial”.
Existen muchas y poderosas razones para ello, pero basta citar dos datos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca en la entrada que dedica en su sitio web al tema: “Cada año, casi 1.2 millones de personas pierden la vida a causa de un accidente de tráfico. Entre 20 y 50 millones más sufren lesiones graves que, a menudo, les cambian la vida”.
Las cifras son contundentes y no admiten matices. Lo peor, para países como el nuestro, es enterarnos de que en nuestras naciones se registra más del 90 por ciento de las defunciones causadas por accidentes de tráfico, pese a que poseemos alrededor del 60 por ciento de los vehículos del planeta.
De acuerdo con la OMS, las pérdidas económicas que representan los accidentes viales equivalen casi a tres puntos del Producto Interno Bruto en casi todos los países del mundo, lo cual constituye una sangría brutal que, paradójicamente, podría ser conjurada.
Y esto es así porque los accidentes viales, en una alta proporción, pueden ser evitados. En otras palabras, no se trata de hechos inevitables que han sido dictados por una divinidad o por el destino.
Referir el contexto anterior es importante para dimensionar la tarea que es preciso emprender en una ciudad como la nuestra que, como se consigna en el reporte que publicamos en esta edición, se ubica como la sexta del país con el mayor incremento en el número de pérdidas humanas provocadas por accidentes de tránsito.
Y es que, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre 2020 y 2025 la capital coahuilense registró un incremento del 46 por ciento en la incidencia de esta fatalidad, al pasar de 35 a 51 homicidios culposos anualmente.
¿Cuántos de los accidentes que concluyeron con la pérdida de una o más vidas humanas pudieron evitarse?
De entrada, todos aquellos que fueron provocados por el exceso de velocidad y la mezcla de esta variable con el consumo de alcohol o de drogas, así como aquellos casos en los cuales la impericia del conductor o las malas condiciones del vehículo propiciaron el fatal desenlace.
Pero evitar accidentes fatales no es algo que va a ocurrir por arte de magia. Para ello es preciso tomar cartas en el asunto, lo cual implica diseñar y poner en práctica una estrategia orientada a disminuir su incidencia.
Y para lograr eso se requiere determinación y voluntad. Cabría esperar que no haga falta la acumulación de más muertes para que ambos elementos aparezcan en escena.