Valores y Naturaleza de la actividad pública de los gobiernos en México
La naturaleza de la acción pública resulta ser de gran complejidad al situarla en un contexto político democrático. Muchos podrán argumentar que no hay acción pública en ningún otro contexto -falso de cajón-; dicho de otra manera, sostienen que la acción no es pública, aunque sea gubernamental, más que en los sistemas democráticos. Por otra parte, yo coincido con aquellos que afirman que la acción pública, está impregnada por valores de un sistema político, qué en este caso, corresponden al sistema democrático-representativo.
Dentro de los avances y progreso, a los gobiernos también les ha tocado la propuesta, y en gran medida la implementación de nuevas maneras de gobernar, en donde dentro de los valores en democracia, se centra al ciudadano como el principal actor con necesidades y sugerencias, que también sirve de observador u ojo público, sobre quien sí y quien no, desempeña su rol en la actividad pública administrativa o política.
Los valores de los sistemas democráticos que afectan a la acción pública, por lo que se refiere a su contenido, son los de responsabilidad y el de capacidad de respuesta a las demandas sociales legítimas. El de responsabilidad, se refiere al cumplimiento del mandato político para la acción; hacer aquello para lo que fue creado, la manera en que se han de gastar los recursos públicos y rendir cuentas de lo que se hace, no solamente en el plano político, sino también en el económico para dar una cuenta de resultados favorables de los recursos empleados. Por otra parte, la capacidad de respuesta a las demandas sociales legítimas consiste en hacer lo que se necesita dentro de lo demandado y dejar de hacer lo superfluo e innecesario para optar por mejorar continuamente en base a la detección de necesidades.
En cuanto a la forma y al modo de hacer, los valores del sistema democrático de injerencia directa en la acción pública, son el de la transparencia y el de participación social en las decisiones. La transparencia de la acción pública es el conjunto de mecanismos que aseguran la igualdad de los ciudadanos frente a la administración y el cumplimiento de su mandato. La participación, es el valor democrático por excelencia que promueve la colaboración ciudadana en la formulación y en la implantación de la acción pública.
Todos estos nuevos criterios, llevados a la práctica y adoptados por distintos países, se derivan de movimientos de modernización administrativa de las dos últimas décadas del siglo xx, conocido también como la Nueva Gestión Pública (NGP). Estas nuevas tendencias de concepción del Estado como conciliador, horizontal e incluyente, han contribuido a situar algunos de estos valores democráticos en el primer plano de prioridad de las transformaciones del modo burocrático y en consecuencia, de la acción pública.
La filosofía y las herramientas de gestión pública que estas corrientes proponen, comenzando por la orientación al ciudadano de una manera más robusta lleno de necesidades y propuestas, tienen como componentes principales los valores democráticos de responsabilidad, capacidad de respuesta, transparencia y participación; de ahí, resalta la importancia de la participación de los ciudadanos y de los empleados públicos (no solamente del que se diga político).
Estos “nuevos” componentes en las administraciones públicas contemporáneas, no implican que se produzca una pérdida de importancia en la dimensión garantista del sistema democrático en sus aspectos jurídicos y procedimentales, pero si que la centralidad de estos valores disminuya por su convivencia con los nuevos axiomas que se incorporan. La modernización administrativa y la Nueva Gestión Pública, significan una profundización en los valores democráticos para la acción pública, debido a su explícita voluntad de mejorar la eficacia y la eficiencia. Todos estos nuevos supuestos se postulan sin renunciar a los dos principios básicos del Estado de Derecho: la primacía de la Ley y la igualdad de los ciudadanos frente a la Ley.
Estas nuevas tendencias o formas, denotan su carácter emancipador e incluyente hacia los ciudadanos y se resumen en el concepto de sociedad integradora y de la autonomía personal y el ejercicio de plena ciudadanía como un diálogo básico para encontrar la gobernanza. Dígame usted ¿Cuál gobierno en sus tres divisiones representa esto en México?