El disco de larga duración (LP) cumple 65 años
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Los discos se convirtieron en un producto de masa, una pieza de culto y un símbolo de toda una generación.
Nueva York, EU.- Ahora se puede escuchar música hasta en el ascensor, pero hasta 1948, la música era algo especial que no cualquiera se podía permitir. Hasta que llegó el disco de larga duración (LP), que el 21 de junio cumple 65 años.
El mundo era plano y medía 30 centímetros. Así fue al menos para las miles de millones de personas y generaciones entreras de todo el globo que crecieron con un disco: esos objetos negros que democratizaron la música y la hicieron omnipresente. Todavía hoy, en la era del CD y el MP3, los artistas sacan "un nuevo disco".
Entonces, la idea de grabar música tenía ya casi un siglo. En 1857 el francés Édouard-Léon Scott de Martinville desarrolló un cilindro que podía grabar tonos, pero lamentablemente no los podía reproducir. Eso lo logró el genio de los inventos Thomas Edison. Pero la idea hacer los surcos en el disco fue de otros. No obstante, los discos eran muy delicados, caros y tan sólo se podían escuchar un par de veces. Además tras cuatro minutos se acababa todo.
A comienzos de los años 30 surgió una alternativa cuando se empezó a utilizar vinilo para fabricar los discos, que permitía hacer surcos más pequeños, apenas se rompían, la calidad del sonido era mejor y había espacio para más música. Así nació el disco moderno. Pero casi nadie los quería, pues casi nadie tenía el aparato necesario para que sonaran. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando realmente llegó la revolución.
El 21 de junio de 1948 la compañía Columbia Records presentó el disco de doce pulgadas (30 centímetros) de diámetro y una velocidad de 33.33 vueltas por minuto. Cada cara del disco duraba 23 mintuos. Peter Goldmark inventó el LP un poco por casualidad y a él se le debe también la televisión a color.
Con la irrupción del LP (casi) todo el mundo se podía permitir música. Llegó incluso a haber tocadiscos en los coches. Los discos se convirtieron en un producto de masa, una pieza de culto y un símbolo de toda una generación. Y además se convirtieron en un codiciado producto de venta, que con la llegada de la era digital perdió fuerza aunque ahora nuevamente vuelve a ser un objeto de culto entre los puristas del sonido y los nostálgicos de un formato analógico que ha quedado antiguo.
Por Chris Melzer/DPA