El grito de los indignados llega a la Berlinale
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"Indignados" es una "película urgente", explica Gatlif.
Berlín, Alemania.- El espíritu que sacudió la Puerta del Sol el pasado mayo se trasladó hoy a la sección Panorama de la Berlinale con "Indignados", la primera gran película sobre este movimiento ciudadano que dice "basta" a la supremacía del capitalismo.
A caballo entre el documental y la ficción, "Indignados" está dirigida por el realizador francés Tony Gatlif ("Exils") e inspirada libremente en el panfleto convertido en bestseller "¡Indignaos!", de Stéphane Hessel. "Me impresionó tanto que mi intención fue continuarlo, filmar una historia sobre lo que habían provocado esas palabras", explica Gatlif, de 63 años, en una entrevista con dpa.
Así, se puso en contacto con el intelectual y diplomático franco-alemán y comenzaron a elaborar un plan de trabajo, hasta que llegó mayo y le sorprendió el estallido del 15-M. "De pronto, ahí aparece la juventud española en la Puerta del Sol y me dije '¡he ahí lo que esperaba!'". Así que tomó un vuelo a Madrid y, sin saber muy bien qué iba a pasar, se puso a filmar.
"Indignados" es una "película urgente", explica Gatlif. No había tiempo para buscar financiación ni hacer cástings. Pero este cineasta premiado en Cannes no quería ofrecer una mirada de "voyeur" sobre lo que estaba germinando en las calles, sino ir más allá. Por eso, está filmada bajo la óptica de Betty, una inmigrante africana sin papeles que desembarca en Grecia en busca de El Dorado y se da de bruces con la cruda realidad.
"Allí ve otra guerra, la de la gente que duerme por las calles, que no tiene heridas físicas pero sí del alma", explica Gatlif. En su periplo clandestino por el país heleno, Francia y España, la joven indocumentada va descubriendo la miseria de una Europa muy distinta de la que se imaginaba, desde el París de los "invisibles" que duermen sobre las aceras al Madrid de las urbanizaciones fantasma, víctimas de una especulación voraz.
Con una poética propuesta visual, la cámara de este cineasta de origen argelino y etnia gitana se sirve de evocadoras imágenes, como las naranjas que ruedan calle abajo en recuerdo del tunecino Mohammed Bouazzi, que prendió la mecha de la primavera árabe al inmolarse, o una bailarina de flamenco en medio de una lluvia de octavillas.
"El flamenco es una danza de furia, de cólera", afirma el director de "Corre, gitano" o "Les princes". "Para mí, siempre ha sido un símbolo de la revolución". Y simbólicas son también las proclamas y eslóganes indignados que recrea en la pantalla, haciendo hincapié en el carácter pacífico de un movimiento que toma la palabra como arma.
Por eso, Gatlif rechaza las críticas sobre la ausencia de programa político en el movimiento indignado: "El gesto más grande para que tenga lugar una revolución es que un día el pueblo se levante y diga 'estamos ahí'. Eso ya es enorme", afirma.
Además, de entre las protestas paralelas que surgieron de Tel Aviv a Nueva York, los indignados españoles "son los únicos que se han ocupado de los sin papeles y los desahuciados", señala. "Ahí entendí la fuerza de su implicación". Pero "no son ellos quienes tienen que buscar las soluciones".
¿Y el futuro? Todo dependerá del camino que tomen los políticos, opina Gatlif. Pero si continúan en la senda de la destrucción, generando más miseria, habrá "diez o quince veces más indignados". Y en parte también por la situación en España, con unas demoledoras cifras de paro juvenil, "Madrid será el escenario de la insurrección popular".