Springsteen conquista México en su primer concierto en tierra azteca
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"Hemos recorrido muchas millas para estar en México por primera vez y se siente muy bien"...
México, D.F..- El estadounidense Bruce Springsteen tardó tres décadas en tocar por primera vez en México, pero sólo necesitó tres canciones para conquistar a los cerca de 18,000 asistentes al concierto que ofreció en la noche del lunes en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México.
El cantante y compositor de 63 años ofreció su primer concierto en la nación norteamericana, el único de América Latina incluido en la segunda etapa del "Wrecking Ball Tour".
"Hemos recorrido muchas millas para estar en México por primera vez y se siente muy bien", dijo Springsteen en español.
La gira arrancó en 2009 en su natal Nueva Jersey y se cerrará en 2013 con un recital en Río de Janeiro (Brasil), tras recorrer varios países de Europa.
Apenas sonaba el tercer tema de la jornada cuando "The Boss" empezó a nadar en un mar de manos del público. El estadounidense disfrutó del momento, mientras que su personal de seguridad lo sufrió. Así fue el show que duró hasta medianoche.
"Hemos venido en busca de los espíritus que nos han dejado y ahora están cerca del corazón, esta noche es la noche de los espíritus de México", dijo el cantante en uno de los momentos más emotivos del concierto.
Las palabras estuvieron dedicadas a su amigo Clarence Clemons, el claxofonista "Big Man" de la E Street Band, fallecido en junio pasado.
Springsteen y su banda de 16 integrantes no sólo sorprendieron por la energía invertida en su show, interpretando temas de forma continuada durante tres horas, sino porque el artista cambió unas 10 veces de guitarra y se dio baños con bolsas de agua para amortiguar el agotamiento.
El concierto en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México también destacó por la generosidad del artista, entregado completamente a su público, al que le permitió besos y abrazos.
Además, el repertorio se llevó a cabo siguiendo las demandas del público. La gente pedía canciones y Springsteen las interpretaba, como los clásicos "Spirit in the night" y "The River".
Springsteen, hijo de un chofer de autobús y de una mecanógrafa, símbolo del hombre de la calle que le canta a la muerte del sueño americano y quien puso de moda la pañoleta en el bolsillo trasero de los jeans, ofreció a los mexicanos su primer concierto, que se convirtió en uno de los más asistidos y esperados de este año.