Berlinale cierra con Depardieu y The Killer Inside Me, sin grandes favoritos
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El francés Gérard Depardieu, que encarna el gigantesco "Mammuth", y el británico Michael Winterbottom con su orgía de violencia en "The Killer Inside Me" cerraron hoy la sección que compite por el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín, este año sin claros favoritos.
La jornada abrió con dos propuestas que no podían ser más dispares: del conmovedor y agónico drama "A Family", firmado por la danesa Pernille Fischer, a la primera producción estadounidense de Winterbottom, basada en la novela homónima de Jim Thompson, en la que Casey Affleck hace gala de una violencia salvaje, excesiva y atroz, que generó tanto tímidas reacciones de alabanza como de pleno rechazo por parte de la crítica.
"La violencia tiene que ser abierta, destructiva", explicó Winterbottom, que acudió a Berlín sin el elenco de actores. "Si uno hace una película sobre este tema no puede pretender entretener, sino conmocionar (...) Por eso, la brutalidad es intencionadamente perturbadora."
Cuatro años después de alzarse como mejor director por "The Road to Guantanamo", el regreso de Winterbottom a la Berlinale es un peculiar thriller "noir" con tintes de western enmarcado en el Texas de los años 50.
Affleck da vida al agente Lou Ford, un hombre tan atractivo como inseguro, cuyos romances con las actrices Jessica Alba y Kate Hudson despiertan en él terribles recuerdos de su infancia que lo lanzan a embarcarse en un viaje de venganza y destrucción.
Y del mundo interior de un asesino al de los integrantes de una familia sorprendida por una enfermedad terminal. La ganadora del Oso de Plata-Gran Premio del Jurado y del Premio a la Mejor àpera Prima en 2007 por "A Soap" presenta en su tercer largometraje un "puro drama" familiar, que plantea la disyuntiva entre la libertad y la obligación, la responsabe (interpretada por Lene Maria Christensen) es una joven y moderna galerista que pertenece a la última generación de una de las más renombradas familias panaderas de Copenhague.
Pese a la insistente rogativa de su padre, ella no quiere continuar la tradición familiar, sino viajar por todo el mundo y vivir la vida junto a su novio Peter (Pilou Asbaek). Su sueño está a punto de cumplirse cuando le ofrecen un estupendo trabajo en Nueva York, claro que eso ocurre antes de enterarse de que está embarazada y de que su padre, interpretado por Jesper Christensen (el villano de "Casino Royale") sufra un cáncer terminal.
Con esta cinta sobre la familia, eje central de la actual Berlinale, la danesa Christensen indaga en el sentido de la familia y plantea los grandes problemas por los que atraviesa en la actualidad, como las diferencias generacionales o la pérdida de las estructuras tradicionales.
Christensen, que para realizar este film se basó en sus experiencias personales -sus dos padres padecieron enfermedades-, recalcó que "no se trata de una historia sobre una familia, sino sobre la familia en general, sobre una familia que podría ser la de cualquiera".
El toque de humor de esta última jornada de la sección a concurso lo puso el más reciente trabajo conjunto de BenoOt Delépine y Gustave Kervern, en el que el grande del cine francés Depardieu da vida a Mammuth, un gigante con todas las letras que lleva el nombre de su vieja moto.
En esta peculiar "road movie", que según pasan los minutos pierde chispa y gana en calidad interpretativa, un recién jubilado Depardieu topa con el muro de la burocracia y no puede cobrar su pensión. Pero empujado por su mujer (Yolande Moreau), desempolvará su moto Mammuth y se embarcará en una odisea en busca de sus antiguos patronos durante la cual rememorará su primer amor (Isabelle Adjani) y su vida acabará cobrando un nuevo sentido.
Rodada con una estética puntillista en Super 16 reversible, Depardieu destacó que le divirtió "muchísimo" poder hacer "cine como el de antes", donde "había libertad", pues ahora "cada vez hay menos arte". Por ello le encanta que sea "una película donde no hay nada que hacer aparte de `ser`", afirmó el actor, que sobre todo en los primeros momentos del film recordaba a su "alter ego" cinematográfico Obélix.
Cerrada la sección oficial a concurso y sin que despunte claramente ningún candidato en las quinielas, esta última noche antes de la entrega de premios se presentará sin mucho bombo el musical de Robert Marshall "Nine", en el que participa la española Penélope Cruz, nominada a un àscar como actriz de reparto.
Ni ella ni el resto de las estrellas de esta película estrenada ya en España (Daniel Day-Lewis, Marion Cotillard, Nicole Kidman, Sophia Loren, Kate Hudson y Judi Dench) estarán presentes en la capital alemana, según confirmó el festival a último momento.
La 60 edición de la muestra cinematográfica cierra mañana sábado con "Otouto" (About her brother), de Joji Yamada, quien ya concursó por el Oso de Oro en cuatro ocasiones y que en esta edición será honrado con la Cámara de Honor de la Berlinale.
La película, en sección oficial pero fuera de concurso, aborda la relación entre dos hermanos y es un homenaje al largometraje del mismo título realizado por Kon Ichikawa en 1960.