"Me dicen el ogro, pero no me importa": Felipe Cazals
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México, D.F..- Le llaman "El ogro" por enojón y por ser un cineasta muy estricto, pero eso no le interesa. "Lo único que me importa es hacer una película, y tampoco creo que nadie me guarde rencor", afirma el director mexicano Felipe Cazals.
A Cazals, que ha dirigido clásicos del cine mexicano como "Canoa" o "Las poquianchis", también lo reconocen como "El maestro" y uno de los pocos que todavía se dan el lujo de filmar en su propio país, a la altura de un Arturo Ripstein ("Principio y Fin") o de un Jorge Fons ("Rojo Amanecer").
Sabe que el cine es un oficio en el que es muy fácil fracasar: "Yo fracasé y muchas veces", señala en una entrevista con dpa. Se despidió públicamente en 1994, poco después del fracaso en taquilla y en la crítica de la película "Kino", pero al final regresó: "Nunca terminé de declinar".
Su nueva cinta "Chicogrande" es un "western villista", basado en un argumento original del fallecido escritor Ricardo Garibay.
La historia parte de la llamada "Expedición punitiva" emprendida por el ejército de Estados Unidos contra Doroteo Arango, mejor conocido como Francisco Villa, después de que éste atacara la guarnición militar del pueblo estadounidense de Columbus, Nuevo México, el 9 de marzo de 1916.
La "Expedición Punitiva", con el general John Joseph Pershing al frente de 10.000 soldados, penetró 600 kilómetros en territorio mexicano para intentar detener a Villa, pero fracasó.
En la película, que se estrena el viernes en Ciudad de México, Pancho Villa no es el personaje central, sino que lo son los villistas, la soldadesca, el pueblo mismo, señaló Cazals.
"Villa es un personaje tangencial. Mi película habla del villismo, de la lealtad al villismo", dice el director.
Tampoco ofrece una versión oficial de la Revolución Mexicana (1910-1917) porque, según señala, "la verdad oficial, la verdad histórica, como sociedad ya no estamos para eso. La verdad absoluta no existe, existen las aproximaciones".
Cazals se basa en un personaje imaginario, interpretado por el actor Damián Alcázar, llamado "Chicogrande", en quien se apoya para destacar la proeza de "toda esa gente que dio su vida por Villa".
"Villa fue un perdedor. Lo que pasa es que luego nació el mito, pero desde 1916 la vida de Villa fue un constante declinar", asegura el director.
"Chicogrande" se estrenará en más de 100 cines, una cantidad de pantallas nunca vista para una película de Cazals, acostumbrado a que se exhiban en menos de diez cines y muchas veces a ni siquiera poder estrenar.
Ese fue el caso de "La vuelta del citrillo", que tuvo que ser distribuida por el propio actor protagónico, José María Yazpik, y en la cual todos perdieron dinero: director, productor y actores.